lunes, 12 de marzo de 2012

EPISODIO 21. CROSTIAN FAVERSON.

Tenia que tener cuidado, la información que habia recibido era de suma importancia, Crostian Faverson tenia que ver a toda costa a su amigo y futuro Señor de Cimablanca. Scot Everson planeaba ursurparle el Señorio de Cimablanca. Su hijo, miembro de los Leones Blancos se lo habia comunicado, que habia estado reclutando miembros del Ejército partidarios de su golpe.

Desde que él podia recordar Scot habia tenido celos de Pol, más de una vez habian llegado a las manos siendo jovenes en el que el propio Crostian habia tenido que interceder en más de una pelea. Siempre habian estado muy unidos Pol y él, habian hasta compartido alguna que otra muchacha. Además un puesto en el Gobierno de Cimablanca estaba en juego, tal vez el de Banquero Mayor, lo que siempre habia soñado.

Lo unico que le iba a doler seria traicionar a su hijo, le habia prometido no contar nada, porque esa información era secreta, pero Crostian no podia fallar a su amigo, a su futuro Señor. Iba por las oscuras calles de Cimablanca, disfrazado con una túnica con capucha para no llamar la atención. Era el camino más largo pero tambien el más seguro.

Cuando se adentró en los callejones donde se hallaban los contrabandistas, notaba algo extraño, como si alguien le siguiera, - " Seran imaginaciones mias " - se dijó. Cuando le faltaria poco menos de la mitad del camino para salir de las calles oscuras de Cimablanca, una mujer se le acercó. Era fea, vieja y olia mal.

- Dame una lismona, por favor - le pidió la vieja.

- Señora, no tengo nada para darle - le contestó con educación Crostian.

- Tú no eres de por aquí, cabronazo - le dijó la vieja tras contestarle con tanta cortesia.

- Señora, yo.... - le estaba diciendo Crostian pero la vieja le interrumpió - eh hijos de puta, aquí hay un señoritingo que se ha perdido.

- Señora, no alze la voz, por favor.

La vieja intento quitarle la capucha a lo que el la empujó violentamente y la vieja cayó al suelo, - Hijo de puta, me has roto la cadera - gritaba la vieja.

- ¡ Callese maldita bruja ! - exclamó Crostian.

- Uy el señoritingo ha perdido los modales , hijo de puta mis hijos te van a robar y luego rajar, jajaja - se burló la vieja.

Crostian le dio una patada en la boca, la vieja se extremeció de dolor, pusó los ojos en blanco y de la boca solo salia sangre y trozos de los pocos dientes que le quedaban. Miró atrás y vió a un grupo de hombres corriendo, el cabezilla del grupo le gritó - ¡ Hijo de puta ! ¡ Te vamos a matar !

Salió corriendo Crostian, no estaba acostumbrado a situaciones tan desagradables, volvió a mirar atrás y algunos de los hombres se pararon con la vieja, estaban hablando pero no podia oirles, los otros hombres le estaban siguiendo, corria con todas sus fuerzas, cada vez sentia el aliento de sus perseguidores más cerca. Tras girar una esquina vió un agujero, de lo que habia sido una antigua fuente se metió deprisa allí. Y se mantuvo en silencio. Sus perseguidores no tardaron en llegar, empezarón a hablar.

- ¿ Dónde se ha metido el puto Crostian Faverson ? - dijó una voz. Se asustó al oir su nombre, - " ¿ Como sabian que era él ? - se preguntó.

- No tiene que haber ido muy lejos - dijó una voz ronca y fuerte.

- Si queremos las monedas de oro, tenemos que encontrarle - volvió a hablar la primera voz.

- Huke, Lerry, Jeison id por la derecha, yo y los demas iremos por la izquierda - volvió a hablar la voz ronca y fuerte.

Los hombres salieron corriendo, Crostian asustado, temía salir de su escondite, se preguntaba tantas cosas, como sabian que iba a pasar por esas calles, quien queria atraparle, la vieja habia sido un cepo, y él con su acento y forma de hablar cortes se delató. Se maldijó mil veces por no haber pensado mejor en que se tenia que haber comportado como los cabrones que se encuentran en esas calles.

Cuando pasó un buen rato y el silencio se adueño de la calle donde se encontraba salío del agujero, miró a todas direcciones no habia nadie y habia oscurecido, ahora era el doble de peligroso estar en ese barrio. Aminoró el paso y cojió la daga por si tenia problemas.

Cuando vió el limite del barrio donde se hallaba sus ojos se le iluminaron, unos pasos más y saldria de ese puto barrio. Pero cuando estaba casi al final unos hombres salieron de una casa y se pusieron a lo ancho de la calle, iba andando más despacio pero los hombres no tenian intención de apartarse de su camino. Se decidió a sacar su espada, sucio y cansado, estaba decidido a entrar en combate pero de pronto un dolor insorportable le corrió por su cabeza y ya soló vió la oscuridad....

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