Llevaban todo el dia poniendo murallas de troncos de palmera acabadas en punta, haciendo fosos y rellenandolos de arena falsa, tenian que proteger la ciudad. Su Señor habia decidido no apoyar a los Blagen y eso trairia consecuencias. A parte de los trescientos laceros habian ciudadanos realizando las tareas de defensa.
El Capitán de los Lanceros, Lamat Oakland, era el encargado de estos trabajos, mientras estaban talando palmeras un jinete regresó de patrullar a toda velocidad.
- Capitán, una veintena de canibales se acercan.
- ¿ Por donde ? - preguntó Lamat.
- Por el Foso del Coco.
- Está bien, iremos a por ellos, Soat organiza una batida de treinta hombres, vamos hacia el Foso del Coco, iremos a pie para que no oigan a los caballos - ordenó Lamat. Escogió a Soat, porque era experto en emboscadas, era moreno con el pelo rizado y una larga trenza que le llegaba por debajo de la espalda, ojos castaños oscuros, nariz ganchuda, los canibales solo al verlo salian aterrorizados, habria matado ya unos trescientos canibales salvajes.
Lamat, cogió su lanza y su escudo, se reunió con sus hombres y partieron por la pequeña selva, esa pequeña selva era el lugar donde se escondian los canibales, gente salvaje, que en vez de preferir unirse a formar parte de Tierra Noble, siguieron con su costumbre de comer carne humana.
No hacia ni media hora, cuando oyeron unas pisadas, se agazaparon y esperaron, cada vez se oian más cerca los crujidos de los matorrales y las hojas. Lamat y sus hombres contenian cada vez más la respiración. Agazapados entre los arbustos y algunos en un pequeño estanque, esperaban la orden de su capitán.
- Atacad - gritó Lamat Oakland.
Salieron de sus escondites, clavaron sus lanzas contra los hombres, cayeron uno a uno esos canibales, algunos todavian gritaban de dolor, agonizantes, casi no quedaba nadie con vida. Para su sorpresa no era una veintena ni mucho menos.
- " Son siete " - se dijó Lamat - Soldado, ¿ no eran una veintena ?
El soldado con cara de incredulidad respondió a su capitán - No son estos hombres, Capitán.
- ¿ Estás seguro ?
- Seguro, estos hombres están armados solo con lanzas de madera, los que yo obserbe tenian acero.
Lamat se acercó a un hombre herido, tal vez el único que no estaba muerto - Salvaje, ¿ no ibais más en vuestro grupo ?
- No... solo estabamos explorando.
- ¿ Por qué ? - pregunto el capitán.
- Están desapareciendo gente de nuestras aldeas, desde hace unos pocos dias, es cosa de brujeria.
- Se habrán ido vuestros vecinos, no me extraña con lo salvajes que sois ¿ a donde ibais ?
- Buscabamos rastros de nuestros vecinos - contestó el hombre.
Lamat dió por finalizado el interrogatorio, ordenó amordazar y maniatar al prisionero. De vuelta a Playa Bella, tras lo que el prisionero les habia dicho, pensó en ver a su hermano el Comandante Tamal Oakland. Su hermano y él eran uno, pensaban lo mismo, se comunicaban solo con una mirada. Tras la muerte de sus padres a manos de los canibales, decidieron ser soldados del ejército y exterminar a esos salvajes.
Después de reunirse con su hermano, iria a ver a su prometida, Layla, era la mujer de sus sueños, morena con el pelo rizados, ojos castaños preciosos, y una boca dulce con unos labios frondosos. Frágil, como un colibri pero con un carácter fuerte, eso era lo que más le gustaba de ella. Ya no iba a esperar más se casaria con ella cuando el Gran Sacerdote tuviera tiempo, sin invitados solo su hermano como testigo de la unión. No queria en el caso de que hubiera guerra partir sin haberse casado.
Mientras avanzaba, ensimismado en sus planes de boda, no notó que algo iba mal, cuando se quisó dar cuenta ya era demasiado tarde. Una veintena de hombres, no eran de la zona sus pieles no eran morenas, habian cojido color por el sol pero no eran nativos de Playa Bella. Una veintena de hombres salieron por la retaguardia con las espadas en alto.En un gesto instintivo sus hombres formaron en posición de defensa con las lanzas en pico esperando la embestida del enemigo.
- ¡ Aguantad ! - exclamó Lamat.
Uno de los atacantes grito - ¡ Poder y muerte ! - debia el cabecilla del pequeño grupo.
El choque fue brutal, pese a tener lanzas, el enemigo los zigzagueo y muchos de sus hombres cayeron. Tuvieron que desenvainar las espadas, luchando cuerpo a cuerpo. Solo por estar en superioridad númerica pudieron sobrevivir, sus enemigos eran habiles y audaces.
- ¡ Retirada ! - ordenó el cabecilla del grupo.
Se retiraron sus enemigos, todo habia acabado, pese a ser el combate corto, esos minutos se le hicieron eternos. Contaron los cadaveres de sus soldados, un total de veintidos bajas por solo doce del enemigo. Empezó a sudar y tener nauseas, cuando uno de sus hombres le dijó - Capitán, está sagrando.
Lamat se echó las manos al vientre, estaba sangrando, tenia una herida de dos manos de larga y bastante profunda, cayó de bruces, sus ojos se estaban cerrando mientras sus hombres fueron a por él a toda prisa, se fijó que el prisionero se le quedó mirando con tristeza, cada vez oia torpemente hasta que se desvaneció....
jueves, 16 de febrero de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
EPISODIO 18. RAIM TALLEATS.
Raim Talleats como de costumbre estaba bebiendo en la garita del Comandante, tenia cerveza, vino y el whisky casero de Bosqueperdido. Era casi media mañana pero ya estaba lo suficientemente borracho, habian problemas en Tierra Noble y él cuando tenia problemas bebia para poder evadirlos. Se habia bebido casi un barril pequeño de whisky, dos jarras de cerveza y el vino ya ni se acordaba de lo que habia bebido.
Raim Talleats, cuando fue nombrado Comandante de Bosqueperdido, no estaba preparado, nunca habia destacado con la espada, no era muy querido entre sus soldados pero con el paso del tiempo y sobre todo del alcohol, era muy valorado entre sus hombres o eso creia él.
La pasada noche tuvieron Consejo, habia sido muy acalorado, tras llegar noticias de Ciudad de Piedra y Jerry Blagen proclamarse Rey, su Señor no tenia intención de aceptar las condiciones de este pero tampoco se iba a negar a sus peticiones. Como siempre no iba ha hacer nada. El momento más caliente del consejo fue cuando Ser Loris Eateats se encaró con el Señor de Bosqueperdido. Tuvieron que desenfundar las espadas, Ser Loris acusó a Adol Preats de ser un cobarde y Raim se dirigió hacia Ser Loris, este en vez de amedentrarse se encaró con él, fue la intervención de Wolt Preats quien apaciguó los animos.
Ser Loris se retiró del Castillo de Madera y expresó que nunca más acudiria a un Consejo. Ser Loris era un enemigo muy peligroso tenia unos setecientos soldados, Bosqueperdido tenia mil más lo de los Nobles. Pero Ser Loris podria convencer a algunos nobles para quitarse de en medio a Lord Adol Preats. Entonces es cuando seria un problema.
Uno de sus sirvientes entró por la puerta - Ser Wolt, ha venido a verle, Señor.
- Azló pasar.
Wolt Preats entró por la puerta, tenia el cabello castaño con un peinado extraño, elegante, tal vez demasiado bajito por eso se hizó arquero ya que con la espada no tenia mucho futuro.
- Hola Raim.
- Buenas Wolt, ¿ a qué se debe tu visita ? - preguntó Raim, no estaba para bromas asi que fue directo al grano.
- Tienes que hablar con mi hermano para que cambie de opinión, si no Ser Loris se puede actuar.
- ¿ Cómo que actuar ? - preguntó Raim.
- Vengo hablar con él y se va a reunir con varios nobles, no se hasta donde puede llegar.
- No se atreverá, todo Bosqueperdido se pondria en su contra.
- ¿ Tú crees ? Todos dicen que quien gobierna aqui es Loris Eateats.
Raim se quedó pensado, aunque le molestará reconocerlo Wolt esta vez tenia razón. Pensó tantas cosas, si ocurria eso y derrocaban a Adol Preats, su cabeza seria la siguiente en rodar.
- Tienes razón iré ha hablar con él.
- Convencele Raim, porque si no todo lo que mi familia ha hecho por Bosqueperdido, se perderá.
Raim se despidió de Wolt, se fue a su aseo para lavarse la cara y beber algo que le refrescará el aliento seco por el alcohol, menos mal que Wolt no le habia notado nada de su borrachera. Cuando salió al exterior, la cabeza le dió punzadas de dolor. El alcohol estaba empezando a dar efecto. Ensilló su caballo, un magnifico córcel delgado, del color del azabache, con las crines recortadas y trenzadas. Se llevó a siete soldados para que le acompañaran. Le dió la orden con sus espuelas de cabalgar para dirigirse al Castillo de Madera. Por el camino vió a la gente alterada, corriendo por las calles de la ciudad, metiendo todo lo que habian podido comprar en sus casas - " Esto no tiene buena pinta, va a ver altercados dentro de la ciudad " - pensó Raim Talleats.
Por el camino, vió a dos soldados detener a dos hombres que intentaron robar en la tienda de comida, seis hombres fueron detenidos por hablar mal de Adol Preats, los incidentes eran demasiados, las cosas estaban peor de lo que imaginaba. Antes de llegar al castillo, vió a un hombre corriendo y varios soldados tras él, Raim se unió a la persecución. Dió la vuelta por detras de la lavanderia y al girar la esquina se puso frente a él. Se bajo de su caballo, y ...
- ¡ Alto en nombre del Señor de Bosqueperdido ! - exclamó Raim Talleats.
- Quitese de enmedio Comandante - dijó el hombre.
El hombre sacó un cuchillo era bastante largo para ser un cuchillo, Raim desenfundó su espada - tira el cuchillo, muchacho. El hombre miró a su alrededor estaba rodeado. Raim se fijó en su mirada, no iba a tirar el cuchillo, se avalanzó hacia él, Raim no sabia que hacer, el hombre se acercaba cada vez más, Raim no reaccionaba, de su boca le salió un grito pero el seguia sin moverse el hombre estaba a varios pasos de él cuando una lanza se asomó por su vientre, un soldado fue tras él y le atravesó con la lanza. El hombre cayó de rodillas, se quedó mirando al comandante, este dio unos pasos hacia él se lo quedo mirando y le preguntó - " ¿ Por qué no tiraste el cuchillo, muchacho ?
- Yo.. yo .. solo queria irme de aqui - dijó el hombre agonizando.
- ¿ Por que querias irte, muchacho ?
- Porque.... porque.... Ser Loris Eateats.... está formando su ejército, ti... tiene a tres mil hombres, ma... mañana estarán en las puertas de la ciudad.
- ¿ Estás seguro ? - preguntó de nuevo Raim.
- Los he... he... visto... - el chico cerró los ojos, Raim miró al soldado que lo habia matado y le dijo - Averigua quien es su familia, el funeral lo pagare yo ... y gracias soldado.
- Cumplia mi obligación, Ser Comandante - contestó el soldado, cargó el cuerpo del muchacho en una carreta y lo llevó a la Gran Iglesia de Bosqueperdido. Ordenó a sus soldados que estrecharan la vigilancia y preguntó a uno de ellos - ¿ Qué hizó el muchacho ?
- Le pillamos intentando robar un caballo, le pedimos que se entregara pero salió corriendo Ser Comandante.
A Raim se le estremeció el corazón, el joven solo queria salir de Bosqueperdido, no habia nada malo en ello, tenia miedo. Lo peor de todo es que no habia reaccionado cuando se le abalanzó, sino se habia enfrentado a un chico sin entrenamiento y con un cuchillo, ¿ como iba a estar preparado para un enfrentamiento real ? se preguntó.
Volvió a subirse a su caballo y salió a toda prisa, tenia que informar a su Señor de los planes de Ser Loris Eateats, tenia que convencerlo para que diera una respuesta a Ciudad de Piedra, sino Bosqueperdido se teñiria de sangre......
Raim Talleats, cuando fue nombrado Comandante de Bosqueperdido, no estaba preparado, nunca habia destacado con la espada, no era muy querido entre sus soldados pero con el paso del tiempo y sobre todo del alcohol, era muy valorado entre sus hombres o eso creia él.
La pasada noche tuvieron Consejo, habia sido muy acalorado, tras llegar noticias de Ciudad de Piedra y Jerry Blagen proclamarse Rey, su Señor no tenia intención de aceptar las condiciones de este pero tampoco se iba a negar a sus peticiones. Como siempre no iba ha hacer nada. El momento más caliente del consejo fue cuando Ser Loris Eateats se encaró con el Señor de Bosqueperdido. Tuvieron que desenfundar las espadas, Ser Loris acusó a Adol Preats de ser un cobarde y Raim se dirigió hacia Ser Loris, este en vez de amedentrarse se encaró con él, fue la intervención de Wolt Preats quien apaciguó los animos.
Ser Loris se retiró del Castillo de Madera y expresó que nunca más acudiria a un Consejo. Ser Loris era un enemigo muy peligroso tenia unos setecientos soldados, Bosqueperdido tenia mil más lo de los Nobles. Pero Ser Loris podria convencer a algunos nobles para quitarse de en medio a Lord Adol Preats. Entonces es cuando seria un problema.
Uno de sus sirvientes entró por la puerta - Ser Wolt, ha venido a verle, Señor.
- Azló pasar.
Wolt Preats entró por la puerta, tenia el cabello castaño con un peinado extraño, elegante, tal vez demasiado bajito por eso se hizó arquero ya que con la espada no tenia mucho futuro.
- Hola Raim.
- Buenas Wolt, ¿ a qué se debe tu visita ? - preguntó Raim, no estaba para bromas asi que fue directo al grano.
- Tienes que hablar con mi hermano para que cambie de opinión, si no Ser Loris se puede actuar.
- ¿ Cómo que actuar ? - preguntó Raim.
- Vengo hablar con él y se va a reunir con varios nobles, no se hasta donde puede llegar.
- No se atreverá, todo Bosqueperdido se pondria en su contra.
- ¿ Tú crees ? Todos dicen que quien gobierna aqui es Loris Eateats.
Raim se quedó pensado, aunque le molestará reconocerlo Wolt esta vez tenia razón. Pensó tantas cosas, si ocurria eso y derrocaban a Adol Preats, su cabeza seria la siguiente en rodar.
- Tienes razón iré ha hablar con él.
- Convencele Raim, porque si no todo lo que mi familia ha hecho por Bosqueperdido, se perderá.
Raim se despidió de Wolt, se fue a su aseo para lavarse la cara y beber algo que le refrescará el aliento seco por el alcohol, menos mal que Wolt no le habia notado nada de su borrachera. Cuando salió al exterior, la cabeza le dió punzadas de dolor. El alcohol estaba empezando a dar efecto. Ensilló su caballo, un magnifico córcel delgado, del color del azabache, con las crines recortadas y trenzadas. Se llevó a siete soldados para que le acompañaran. Le dió la orden con sus espuelas de cabalgar para dirigirse al Castillo de Madera. Por el camino vió a la gente alterada, corriendo por las calles de la ciudad, metiendo todo lo que habian podido comprar en sus casas - " Esto no tiene buena pinta, va a ver altercados dentro de la ciudad " - pensó Raim Talleats.
Por el camino, vió a dos soldados detener a dos hombres que intentaron robar en la tienda de comida, seis hombres fueron detenidos por hablar mal de Adol Preats, los incidentes eran demasiados, las cosas estaban peor de lo que imaginaba. Antes de llegar al castillo, vió a un hombre corriendo y varios soldados tras él, Raim se unió a la persecución. Dió la vuelta por detras de la lavanderia y al girar la esquina se puso frente a él. Se bajo de su caballo, y ...
- ¡ Alto en nombre del Señor de Bosqueperdido ! - exclamó Raim Talleats.
- Quitese de enmedio Comandante - dijó el hombre.
El hombre sacó un cuchillo era bastante largo para ser un cuchillo, Raim desenfundó su espada - tira el cuchillo, muchacho. El hombre miró a su alrededor estaba rodeado. Raim se fijó en su mirada, no iba a tirar el cuchillo, se avalanzó hacia él, Raim no sabia que hacer, el hombre se acercaba cada vez más, Raim no reaccionaba, de su boca le salió un grito pero el seguia sin moverse el hombre estaba a varios pasos de él cuando una lanza se asomó por su vientre, un soldado fue tras él y le atravesó con la lanza. El hombre cayó de rodillas, se quedó mirando al comandante, este dio unos pasos hacia él se lo quedo mirando y le preguntó - " ¿ Por qué no tiraste el cuchillo, muchacho ?
- Yo.. yo .. solo queria irme de aqui - dijó el hombre agonizando.
- ¿ Por que querias irte, muchacho ?
- Porque.... porque.... Ser Loris Eateats.... está formando su ejército, ti... tiene a tres mil hombres, ma... mañana estarán en las puertas de la ciudad.
- ¿ Estás seguro ? - preguntó de nuevo Raim.
- Los he... he... visto... - el chico cerró los ojos, Raim miró al soldado que lo habia matado y le dijo - Averigua quien es su familia, el funeral lo pagare yo ... y gracias soldado.
- Cumplia mi obligación, Ser Comandante - contestó el soldado, cargó el cuerpo del muchacho en una carreta y lo llevó a la Gran Iglesia de Bosqueperdido. Ordenó a sus soldados que estrecharan la vigilancia y preguntó a uno de ellos - ¿ Qué hizó el muchacho ?
- Le pillamos intentando robar un caballo, le pedimos que se entregara pero salió corriendo Ser Comandante.
A Raim se le estremeció el corazón, el joven solo queria salir de Bosqueperdido, no habia nada malo en ello, tenia miedo. Lo peor de todo es que no habia reaccionado cuando se le abalanzó, sino se habia enfrentado a un chico sin entrenamiento y con un cuchillo, ¿ como iba a estar preparado para un enfrentamiento real ? se preguntó.
Volvió a subirse a su caballo y salió a toda prisa, tenia que informar a su Señor de los planes de Ser Loris Eateats, tenia que convencerlo para que diera una respuesta a Ciudad de Piedra, sino Bosqueperdido se teñiria de sangre......
EPISODIO 17. LUDO BLUESANTS.
Habian pasado unos dias fuera de Monteoscuro, Ludo Bluesants y sus acompañantes regresaban del Valle Rojo, habia sido unos dias fantasticos, fueron de posada en posada, de burdel en burdel, tuvieron altercados pero sobretodo se lo pasaron en grande. En el camino de vuelta, al principio se encontraron con infinidad de personajes a cada cual más variopinto, pero llevaban unos cuantos dias que apenas se habian encontrado a nadie, algun sacerdote en peregrinación y poco más.
Menos mal que tenian sus anecdotas del viaje para contar si no hubiera sido un gran aburrimiento. Sus tres acompañantes eran tan diferentes pero a la vez tenian su gracia. Skyle Pluesants, tenia el pelo largo, de un azul intenso con la cara marcada de granos, era alto y delgado y un canalla, tenia mucha labia con las mujeres. Ton Cluesants, regordete, pelo corto y negro azulado, con los ojos pequeños y la piel como la de un niño recien nacido, muy timido. Cros Cluesants, primo de Ton, alto y fuerte, con una voz ronca, pese a su corta edad se dejaba barba, pelo negro rizado con las patillas azules, y su barba acababa en dos trenzas pequeñas, muy mal bebedor cuando se emborrachaba era temible. Aun les faltaban un par de horas para llegar a casa.
- Eh Ludo, que fea la puta con la que te fuiste en " La Maga " - dijó Skyle, todos se echaron a reir.
- No más que con la que te fuiste tú en " El Deseo ", ah no que no era una mujer era un hombre - le contestó Ludo, las carcajadas aun eran más fuertes.
- Bueno Ton ¿ tú por qué no te fuiste con ninguna - preguntó Skyle.
- No me gustaba ninguna.
- A mi primo le gustan los hombres - comentó Cros.
- ¡ Eso no es cierto, retiralo Cros o haré que te arrepientas ! - exclamó Ton.
- Intentalo y te dare una paliza - respondió Cros.
Ton se calló pero su mirada era de odio, Ludo se dió cuenta, a pesar de ser parientes Ton no soportaba a Cros, varias veces le habia golpeado cuando estaba borracho. Ludo siempre lo defendia, a pesar de no ser fuerte era rápido y soltaba con ligereza su brazo derecho.
- Dejale en paz, Cros - dijó Ludo.
- Ya saltó la niñera, ...
- ¡ Eh mirad ! - interrumpió Skyle.
Habia más de una centena de personas en carros, caballos dirigiendose a Monteoscuro, eran de una pequeña aldea al sur de Monteoscuro, - " ¿ Por qué se dirigen a Monteoscuro ? " - se preguntó Ludo - Vamos a alcanzarlos - dijó Ludo.
El primero en salir corriendo fue Cros, tenia el mejor caballo, un caballo de justa regalo de su padre. Los demás le siguieron, se acercaron a un hombre de unos cuarenta años, parecia el cabecilla del grupo.
- ¿ De donde son ? - preguntó Skyle.
- Del Puente Negro, Ser - contestó el hombre.
Ludo habia estado en esa aldea eran pequeños campesinos, alguna que otra taberna y poco más habia en Puente Negro. Puente Negro era una de las aldeas más fieles a su padre.
- Eh, ¿ dónde si dirigen ? - preguntó Cros.
- A Monteoscuro, caballeros.
- Nosotros vamos hacia allí, les escoltaremos - dijó Skyle.
- Son muy amables, la verdad cuatros espadas nos vendrian bien, por si tenemos problemas por el camino.
- ¿ Por qué van hacia Monteoscuro ?, ¿ Ha pasado algo en su aldea ?, ¿ Bandidos ? , ¿ Epidemia ? - preguntó Ludo.
- No Ser, algo mucho peor
- ¿ El qué ? - preguntó Ton.
- ¿ Es qué no lo saben ? - preguntó el hombre.
- Hemos estado de viaje y no nos hemos encontrado con mucha gente por el camino - explicó Ludo.
- Entonces yo les informaré, Jerry Blagen se ha declarado Rey de Tierra Noble.
Ludo Bluesantas le cambió la cara, de la curiosidad debido al viaje de los aldeanos al terror de una posible guerra que se estaba aproximando ......
Menos mal que tenian sus anecdotas del viaje para contar si no hubiera sido un gran aburrimiento. Sus tres acompañantes eran tan diferentes pero a la vez tenian su gracia. Skyle Pluesants, tenia el pelo largo, de un azul intenso con la cara marcada de granos, era alto y delgado y un canalla, tenia mucha labia con las mujeres. Ton Cluesants, regordete, pelo corto y negro azulado, con los ojos pequeños y la piel como la de un niño recien nacido, muy timido. Cros Cluesants, primo de Ton, alto y fuerte, con una voz ronca, pese a su corta edad se dejaba barba, pelo negro rizado con las patillas azules, y su barba acababa en dos trenzas pequeñas, muy mal bebedor cuando se emborrachaba era temible. Aun les faltaban un par de horas para llegar a casa.
- Eh Ludo, que fea la puta con la que te fuiste en " La Maga " - dijó Skyle, todos se echaron a reir.
- No más que con la que te fuiste tú en " El Deseo ", ah no que no era una mujer era un hombre - le contestó Ludo, las carcajadas aun eran más fuertes.
- Bueno Ton ¿ tú por qué no te fuiste con ninguna - preguntó Skyle.
- No me gustaba ninguna.
- A mi primo le gustan los hombres - comentó Cros.
- ¡ Eso no es cierto, retiralo Cros o haré que te arrepientas ! - exclamó Ton.
- Intentalo y te dare una paliza - respondió Cros.
Ton se calló pero su mirada era de odio, Ludo se dió cuenta, a pesar de ser parientes Ton no soportaba a Cros, varias veces le habia golpeado cuando estaba borracho. Ludo siempre lo defendia, a pesar de no ser fuerte era rápido y soltaba con ligereza su brazo derecho.
- Dejale en paz, Cros - dijó Ludo.
- Ya saltó la niñera, ...
- ¡ Eh mirad ! - interrumpió Skyle.
Habia más de una centena de personas en carros, caballos dirigiendose a Monteoscuro, eran de una pequeña aldea al sur de Monteoscuro, - " ¿ Por qué se dirigen a Monteoscuro ? " - se preguntó Ludo - Vamos a alcanzarlos - dijó Ludo.
El primero en salir corriendo fue Cros, tenia el mejor caballo, un caballo de justa regalo de su padre. Los demás le siguieron, se acercaron a un hombre de unos cuarenta años, parecia el cabecilla del grupo.
- ¿ De donde son ? - preguntó Skyle.
- Del Puente Negro, Ser - contestó el hombre.
Ludo habia estado en esa aldea eran pequeños campesinos, alguna que otra taberna y poco más habia en Puente Negro. Puente Negro era una de las aldeas más fieles a su padre.
- Eh, ¿ dónde si dirigen ? - preguntó Cros.
- A Monteoscuro, caballeros.
- Nosotros vamos hacia allí, les escoltaremos - dijó Skyle.
- Son muy amables, la verdad cuatros espadas nos vendrian bien, por si tenemos problemas por el camino.
- ¿ Por qué van hacia Monteoscuro ?, ¿ Ha pasado algo en su aldea ?, ¿ Bandidos ? , ¿ Epidemia ? - preguntó Ludo.
- No Ser, algo mucho peor
- ¿ El qué ? - preguntó Ton.
- ¿ Es qué no lo saben ? - preguntó el hombre.
- Hemos estado de viaje y no nos hemos encontrado con mucha gente por el camino - explicó Ludo.
- Entonces yo les informaré, Jerry Blagen se ha declarado Rey de Tierra Noble.
Ludo Bluesantas le cambió la cara, de la curiosidad debido al viaje de los aldeanos al terror de una posible guerra que se estaba aproximando ......
jueves, 9 de febrero de 2012
CAPITULO 16. RAGE BLAGEN.
Rage Blagen salia de la sala del Consejo de Ciudad de Piedra. Salia contento tras la reunión, todos estaban de acuerdo en la idea de su hermano, coronarse Rey de Tierra Noble. Es más su hermano queria a partir de ahora que los Blagen fueran otra vez los reyes. Todos habian coreado el nombre de Jerry Blagen. Ellos habian sido la familia dominante durante milenios pero hacia ya muchos años que un antepasado suyo Terrick Blagen, habia cedido el trono a las demas Familias Legendarias, rotandolo para que todos supieran lo que es gobernar. Pero eso habia acabado, los Blagen se habian levantado de nuevo.
Su hermano, habia enviado cartas a las demas familias para exigirles que se arrodillaran ante él y les juraran fidelidad. Sino los ejércitos de Ciudad de Piedra entrarian en sus comarcas para obligarles a jurarle lealtad. Eran jovenes los hermanos Blagen, pero ambiciosos, buenos guerreros y nunca se detendrian por lo que consideran justos. Y más tras la muerte de su padre, algo sospechosa, enfermo de la noche a la mañana y en tres dias murió sin que el Maestre Sander pudiera dar con una cura.
A él le habian encomendado que al dia siguiente partiera a Fuerte del Rey con sus Señores de la Noche, tenia que protegerlo por si algun Señor de Tierra Noble partia para conquistarlo. Su ejército era el mejor por eso entre el Comandante Riha Dlagen y su hermano le habian encomendado esa misión. Al proclamarse su hermano Rey, él habia heredado Ciudad de Piedra, una buena recompensa.
Mientras iba a su cuartel para formar filas y preparar los preparativos de su ejército. Se encontró con alguien que conocia muy bien, Pat Rlagen, el criado de confianza de su madre.
- Buenas Ser Rage, ¿ como ha ido el Consejo ? - preguntó Pat.
- Perfectamente Pat, no es casualidad que nos hayamos encontrado ¿ verdad ?
- En efecto su madre me ha enviado, Ser Rage. Quiere verle de inmediato.
- Está bien, veremos que quiere mi Señora Madre.
Mientras iban de camino, Pat le felicitó por haberse convertido en el Señor de Ciudad de Piedra. Y tuvieron una charla muy animada, tenia que reconocer que Pat era muy buena compañia.
- ¿ Creeis que todos aceptarán que Lord Jerry sea el Rey ?
- No todos Pat, seguro que los Bluesants no acceden, iban a gobernar ellos y todos sabemos que Pete Bluesants siempre cumple las leyes.
- Pues creo los Jarson tampoco aceptarán.
- ¿ Por qué ? - preguntó Rage.
- Nunca han gobernado, enviaron muchas cartas a su padre para que cambiaran las leyes de sucesión.
- Bueno no son gran cosa, no tienen ejército.
- Pero tienen dinero, el dinero puede comprar soldados.
- Bueno que lo intenten ya veremos quienes son mejores, si nuestros soldados o una panda de mercenarios patéticos.
- Los Selmur tampoco creo que le juraran obediencia a su hermano - le comentó Pat.
- Lo se, nunca nos hemos llevado bien con ellos, esta es la excusa para un enfrentamiento, son los más peligrosos - Rage se quedó pensativo, sabia que los Selmur tenian fama de buenos guerreros, como ellos, si se decidian declararse rebeldes, se veria quienes serian mejores. Tenia ganas de luchar contra " El Oso Blanco ", el hijo mayor de Lord Serge Selmur. Decian que era el mejor guerrero de toda Tierra Noble.
- Ser Rage, bueno Lord Rage deberia llamarle .....
- Pat sabes que me puede llamar Rage - le interrumpió Rage.
- Seria descortes por mi parte, debo de decirle que su madre no la reconzco, su carácter está nervioso, preocupada.
- Normal después de lo de mi padre, lo de mi hermano es normal que esté ......
- No es eso Lord Rage, bueno los dos sabemos que su hermano ha enviado a ese, ese misterioso hombre a buscar respuestas en lo que concierne la muerte de su padre, su madre se ha negado.
- ¿ Cómo dices ? , ¿ es qué mi madre no quiere saber lo que le ocurrió a mi padre ?
- Eso le dijé yo, pero ella me contesto que no queria sufrir más. Tenga cuidado con sus palabras está muy irritable, ha hecho azotar a dos de sus doncellas, una por no llevarle el agua lo suficientemente fria y otra por no haber colocado sus joyas en el baúl correcto.
Rage se quedó callada, su madre estaba perdiendo la cabeza, amaba a su esposo, pero él no se imaginaba que tanto. Siempre pensó que su madre se casó con su padre porque iba a ser Rey, que el paso de los años se fue enamorando de él. En los ultimos dias con vida de su padre es cuando mejor se llevaban. Cuando llegaron al Castillo de Piedra, le dijó a Pat antes de entrar a ver a su madre Pat - Por favor, Pat le importaria dejarnos a solas.
- Como el Señor ordene, tenga cuidado con sus palabras Lord Rage.
Rage asintió con la cabeza y entró en la habitación de su madre. Cuando entró su madre estaba con un vestido elegante pero no era negro, deberia ser negro por el luto hacia su padre. Cuando su madre se giró le gritó - ¡ NO SABES LLAMAR A LA PUERTA !
- ¿ Desde cuando un hijo tiene que llamar a la puerta para ver a su madre ? - le preguntó Rage.
- Antes que tú madre soy la Reina, hasta que haya un nuevo Rey.
- Ya lo hay, tú hijo Jerry se ha proclamado Rey.
- ¡ Qué dices ! Ese niño insensato si todavia es un crio, no tiene todavia edad para ser Rey.
- Bueno entonces, Plete Bluesants seria el nuevo Rey.
- Todavia no ha sido coronado, asi que yo sigo siendo la Reina.
- Tienes mucho interés por seguir siendo Reina .... - de repente Gina Blagen abofeteó a su hijo, le hizó morderse el labio del que emanaba un poco de sangre. Rage la miró incredulo, era la primera vez que le habia pegado, ni siquiera siendo un niño y eso que fue el más travieso de todos sus hermanos.
Ella se le acercó pidiendole disculpas, le abrazó y le susurró al odio - lo siento Rage, pero has sido malo, he tenido que darte una lección, cuentame ¿ qué tal ha ido el Consejo ?
Rage con furia la apartó - no tengo nada que decirte madre, ha sido un error venir aqui, mañana partó hacia Fuerte del Rey asi que cuando vuelva espero que ... que tu carácter haya cambiado.
- Lo siento Rage, mi niño de verdad, no le digas nada a tu hermano.
Rage entonces antes de abrir la puerta se giró - tranquila madre no le diré nada, pero por tu bien espero que la muerte de padre se aclare.......
Su hermano, habia enviado cartas a las demas familias para exigirles que se arrodillaran ante él y les juraran fidelidad. Sino los ejércitos de Ciudad de Piedra entrarian en sus comarcas para obligarles a jurarle lealtad. Eran jovenes los hermanos Blagen, pero ambiciosos, buenos guerreros y nunca se detendrian por lo que consideran justos. Y más tras la muerte de su padre, algo sospechosa, enfermo de la noche a la mañana y en tres dias murió sin que el Maestre Sander pudiera dar con una cura.
A él le habian encomendado que al dia siguiente partiera a Fuerte del Rey con sus Señores de la Noche, tenia que protegerlo por si algun Señor de Tierra Noble partia para conquistarlo. Su ejército era el mejor por eso entre el Comandante Riha Dlagen y su hermano le habian encomendado esa misión. Al proclamarse su hermano Rey, él habia heredado Ciudad de Piedra, una buena recompensa.
Mientras iba a su cuartel para formar filas y preparar los preparativos de su ejército. Se encontró con alguien que conocia muy bien, Pat Rlagen, el criado de confianza de su madre.
- Buenas Ser Rage, ¿ como ha ido el Consejo ? - preguntó Pat.
- Perfectamente Pat, no es casualidad que nos hayamos encontrado ¿ verdad ?
- En efecto su madre me ha enviado, Ser Rage. Quiere verle de inmediato.
- Está bien, veremos que quiere mi Señora Madre.
Mientras iban de camino, Pat le felicitó por haberse convertido en el Señor de Ciudad de Piedra. Y tuvieron una charla muy animada, tenia que reconocer que Pat era muy buena compañia.
- ¿ Creeis que todos aceptarán que Lord Jerry sea el Rey ?
- No todos Pat, seguro que los Bluesants no acceden, iban a gobernar ellos y todos sabemos que Pete Bluesants siempre cumple las leyes.
- Pues creo los Jarson tampoco aceptarán.
- ¿ Por qué ? - preguntó Rage.
- Nunca han gobernado, enviaron muchas cartas a su padre para que cambiaran las leyes de sucesión.
- Bueno no son gran cosa, no tienen ejército.
- Pero tienen dinero, el dinero puede comprar soldados.
- Bueno que lo intenten ya veremos quienes son mejores, si nuestros soldados o una panda de mercenarios patéticos.
- Los Selmur tampoco creo que le juraran obediencia a su hermano - le comentó Pat.
- Lo se, nunca nos hemos llevado bien con ellos, esta es la excusa para un enfrentamiento, son los más peligrosos - Rage se quedó pensativo, sabia que los Selmur tenian fama de buenos guerreros, como ellos, si se decidian declararse rebeldes, se veria quienes serian mejores. Tenia ganas de luchar contra " El Oso Blanco ", el hijo mayor de Lord Serge Selmur. Decian que era el mejor guerrero de toda Tierra Noble.
- Ser Rage, bueno Lord Rage deberia llamarle .....
- Pat sabes que me puede llamar Rage - le interrumpió Rage.
- Seria descortes por mi parte, debo de decirle que su madre no la reconzco, su carácter está nervioso, preocupada.
- Normal después de lo de mi padre, lo de mi hermano es normal que esté ......
- No es eso Lord Rage, bueno los dos sabemos que su hermano ha enviado a ese, ese misterioso hombre a buscar respuestas en lo que concierne la muerte de su padre, su madre se ha negado.
- ¿ Cómo dices ? , ¿ es qué mi madre no quiere saber lo que le ocurrió a mi padre ?
- Eso le dijé yo, pero ella me contesto que no queria sufrir más. Tenga cuidado con sus palabras está muy irritable, ha hecho azotar a dos de sus doncellas, una por no llevarle el agua lo suficientemente fria y otra por no haber colocado sus joyas en el baúl correcto.
Rage se quedó callada, su madre estaba perdiendo la cabeza, amaba a su esposo, pero él no se imaginaba que tanto. Siempre pensó que su madre se casó con su padre porque iba a ser Rey, que el paso de los años se fue enamorando de él. En los ultimos dias con vida de su padre es cuando mejor se llevaban. Cuando llegaron al Castillo de Piedra, le dijó a Pat antes de entrar a ver a su madre Pat - Por favor, Pat le importaria dejarnos a solas.
- Como el Señor ordene, tenga cuidado con sus palabras Lord Rage.
Rage asintió con la cabeza y entró en la habitación de su madre. Cuando entró su madre estaba con un vestido elegante pero no era negro, deberia ser negro por el luto hacia su padre. Cuando su madre se giró le gritó - ¡ NO SABES LLAMAR A LA PUERTA !
- ¿ Desde cuando un hijo tiene que llamar a la puerta para ver a su madre ? - le preguntó Rage.
- Antes que tú madre soy la Reina, hasta que haya un nuevo Rey.
- Ya lo hay, tú hijo Jerry se ha proclamado Rey.
- ¡ Qué dices ! Ese niño insensato si todavia es un crio, no tiene todavia edad para ser Rey.
- Bueno entonces, Plete Bluesants seria el nuevo Rey.
- Todavia no ha sido coronado, asi que yo sigo siendo la Reina.
- Tienes mucho interés por seguir siendo Reina .... - de repente Gina Blagen abofeteó a su hijo, le hizó morderse el labio del que emanaba un poco de sangre. Rage la miró incredulo, era la primera vez que le habia pegado, ni siquiera siendo un niño y eso que fue el más travieso de todos sus hermanos.
Ella se le acercó pidiendole disculpas, le abrazó y le susurró al odio - lo siento Rage, pero has sido malo, he tenido que darte una lección, cuentame ¿ qué tal ha ido el Consejo ?
Rage con furia la apartó - no tengo nada que decirte madre, ha sido un error venir aqui, mañana partó hacia Fuerte del Rey asi que cuando vuelva espero que ... que tu carácter haya cambiado.
- Lo siento Rage, mi niño de verdad, no le digas nada a tu hermano.
Rage entonces antes de abrir la puerta se giró - tranquila madre no le diré nada, pero por tu bien espero que la muerte de padre se aclare.......
miércoles, 8 de febrero de 2012
EPISODIO 15. VALIN.
Tenia ya el cuadro terminado, como siempre dibujaba en cuadros las visiones que tenia, siempre las habia tenido desde niño y su padre para que se supiera explicar le dijó que las dibujara. Era un don que no habia pedido y don que siempre ha temido. Predijó la muerte de su padre, el ascenso de su hermano entre las Familias Legendarias, la muerte del último Rey entre otras, pero la última no sabia si era una visión o un simple sueño.
Lo tenia casi terminado mucho negro y mucho gris, un muchacho de unos veinteaños sentando en un trono gigantesco. En torno a él tres hombres protegiendole, y multitud de familias arrodilladas ante él. Habian varios escudos pero no vió el de su familia. Tenia ganas de acabarlo para enseñarselo a su hermano. Su hermano siempre habia creido en sus visiones.
Su hermano era lo único que tenia en el mundo, se hizo maestre para estar al lado de él, protegiendole de cometer actos equivocados, aconsejandole para ser justo. Habia educado a sus sobrinos como si fuesen hijos suyos, enseñandoles lo que es correcto en la vida y las leyes de Tierra Noble. Esa era su penitencia, el no poder haberse casado al ser Maestre, su estirpe no seguiria en un futuro.
Cuando solo faltaba darle los últimos retoques, entró su ojito derecho, su sobrino más joven. Henrik de trece años. Con el pelo blanco como toda su familia, pero un blanco más oscuro casi gris, como él lo tenia cuando era joven, antes de que se le cayese. Ojos grandes negros y la piel palida.
- Hola, tio.
- Hola Henrik, no me llames tio, te lo he dicho en multitud de ocasiones, tienes que llamarme Maestre.
- Tio Valin, nunca cambias - ambos se empezarón a reir a carcajadas. Cuando pararon, Henrik le preguntó - ¿ Qué has visto, tio ? - señalando el cuadro.
- No lo se Henrik, no reconozco a los muchachos del cuadro son jovenes, no les he visto nunca.
- Me gusta el Rey, cuando sea mayor quiero ser como él.
- ¿ Y eso por qué, Henrik ?
- Mira su mirada es segura, no tiene miedo y su postura es firme, tiene que ser un adversario terrible en un campo de batalla.
Val no se habia fijado hasta ahora su sobrino tenia razón, armadura negra, pelo gris ojos grises. En toda Tierra Noble solo los Blagen tenian ojos grises, pero no les tocaba gobernar, acababa de morir Morit Blagen, y gobernaria Pete Bluesants. - " ¿ Será una visión de un futuro muy lejano ? " - se preguntó Valin.
- Es hora de que vayas a prepararte para la cena, Henrik o tu madre te castigará.
- Tienes razón voy a lavarme y cambiarme.
Henrik salió a toda prisa de la camara, mientras Valin terminaria el cuadro, hoy le apetecia cenar con su familia, cada vez que hacia un cuadro le gustaba exponerlo en la cena. Era los unicos dias que cenaba con su familia. Lo malo de las cenas familiares era su cuñada, nunca habia creido en las visiones de Vali, solo con una mirada suya, el maestre ya se sentia incomodo.
Cuando lo terminó empezo a limpiar los pinceles y a recoger sus temperas, cuando una paloma entro en su camara. Una paloma con un mensaje. Le pareció raro, a esa hora no era costumbre recibir palomas. Cojió la paloma le quitó la carta, le dió de comer y la acomodó en una jaula. No se paro a quitar con cuidado el cordel, directamente lo cortó. Cuando la leyó, le parecia todo un mal sueño, entonces es cuando se dió cuenta... como no lo pensó antes..... ya sabia quien era el muchacho que se sentaba en el trono del cuadro de su visión......
Lo tenia casi terminado mucho negro y mucho gris, un muchacho de unos veinteaños sentando en un trono gigantesco. En torno a él tres hombres protegiendole, y multitud de familias arrodilladas ante él. Habian varios escudos pero no vió el de su familia. Tenia ganas de acabarlo para enseñarselo a su hermano. Su hermano siempre habia creido en sus visiones.
Su hermano era lo único que tenia en el mundo, se hizo maestre para estar al lado de él, protegiendole de cometer actos equivocados, aconsejandole para ser justo. Habia educado a sus sobrinos como si fuesen hijos suyos, enseñandoles lo que es correcto en la vida y las leyes de Tierra Noble. Esa era su penitencia, el no poder haberse casado al ser Maestre, su estirpe no seguiria en un futuro.
Cuando solo faltaba darle los últimos retoques, entró su ojito derecho, su sobrino más joven. Henrik de trece años. Con el pelo blanco como toda su familia, pero un blanco más oscuro casi gris, como él lo tenia cuando era joven, antes de que se le cayese. Ojos grandes negros y la piel palida.
- Hola, tio.
- Hola Henrik, no me llames tio, te lo he dicho en multitud de ocasiones, tienes que llamarme Maestre.
- Tio Valin, nunca cambias - ambos se empezarón a reir a carcajadas. Cuando pararon, Henrik le preguntó - ¿ Qué has visto, tio ? - señalando el cuadro.
- No lo se Henrik, no reconozco a los muchachos del cuadro son jovenes, no les he visto nunca.
- Me gusta el Rey, cuando sea mayor quiero ser como él.
- ¿ Y eso por qué, Henrik ?
- Mira su mirada es segura, no tiene miedo y su postura es firme, tiene que ser un adversario terrible en un campo de batalla.
Val no se habia fijado hasta ahora su sobrino tenia razón, armadura negra, pelo gris ojos grises. En toda Tierra Noble solo los Blagen tenian ojos grises, pero no les tocaba gobernar, acababa de morir Morit Blagen, y gobernaria Pete Bluesants. - " ¿ Será una visión de un futuro muy lejano ? " - se preguntó Valin.
- Es hora de que vayas a prepararte para la cena, Henrik o tu madre te castigará.
- Tienes razón voy a lavarme y cambiarme.
Henrik salió a toda prisa de la camara, mientras Valin terminaria el cuadro, hoy le apetecia cenar con su familia, cada vez que hacia un cuadro le gustaba exponerlo en la cena. Era los unicos dias que cenaba con su familia. Lo malo de las cenas familiares era su cuñada, nunca habia creido en las visiones de Vali, solo con una mirada suya, el maestre ya se sentia incomodo.
Cuando lo terminó empezo a limpiar los pinceles y a recoger sus temperas, cuando una paloma entro en su camara. Una paloma con un mensaje. Le pareció raro, a esa hora no era costumbre recibir palomas. Cojió la paloma le quitó la carta, le dió de comer y la acomodó en una jaula. No se paro a quitar con cuidado el cordel, directamente lo cortó. Cuando la leyó, le parecia todo un mal sueño, entonces es cuando se dió cuenta... como no lo pensó antes..... ya sabia quien era el muchacho que se sentaba en el trono del cuadro de su visión......
martes, 7 de febrero de 2012
EPISODIO 14. SERKA JARSON.
Iba caminando por las calles de Isla Refugio, la gente se paraba para saludarla, desde unos meses atrás desde que su marido habia roto el pacto de no tener ejército sino guardias para la seguridad de las calles y haber solicitado entrar en la sucesión para reinar Tierra Noble. Pese a ello no habian recibido respuesta asi que el Señor de Isla Refugio, Raf Jarson, decidió contratar mercenarios y formar un ejército. Los habitantes de las islas estaban encantados con esa decisión y el nivel de popularidad habia subido mucho en la familia Jarson.
Venia de su encuentro con su amante, un joven con el pelo negro, con trenzas largas y dulces ojos castaños. Sus encuentros empezaron cinco años atrás, una venganza planeada contra las infidelidades de su marido, lo que ella no pudo controlar es que esa venganza paso a converstirse en pasión y esa pasión en amor. Enamorada de un hombre que podria por edad ser su hijo, y eso no era lo peor de todo. Ese hombre era hijo de su marido con una lavandera de Aguascalientes. Si su marido se enterase él mismo los desmembraria. Llevaban cinco años escondiendose a los ojos de todos.
Mientras caminaba en compañia de dos de sus doncellas, pensaba en como la habia besado Jetro, en como ella se bajo hasta su miembro y se lo introdujo en la boca mientras miraba a Jetro, eso hacia retorcerse de placer a Jetro. Luego se fundieron en una de las camas de la casa que habian comprado para sus encuentros. Jetro tardó horas de salirse de dentro de ella, mientras estaban abrazados. Sus encuentros con el paso del tiempo fueron de ser esporadicos a ser diarios.
Una de las doncellas mientras volvian a casa le preguntó - Mi Señora ¿ lo ha pasado bien con su amiga ?
" ¿ A ti que te importa puta insolente ? " pensó Serka, " Deberia enviarte con un regimiento de mercenarios y que te violaran entre todos " volvió a pensar, en vez de contestar lo que habia pensado, le dijo " Hoy ha sido un dia triste. Mi amiga está muy enferma, por eso no podeis verla, os contagiaria "
- ¿ Qué valiente mi Señora que se expone a contagiarse ella ? - le dijó soltandole una sonrisa irónica.
- " Está chica sabe demasiado, no se fia de mi, deberia hacer algo con ella. Hablare con Jetro mañana " - pensó - Por una vieja amiga se hace todo, Christabel.
La otra doncella miró con furia a Christabel, expresandole con los ojos que se callara. Chirstabel aparte de irritante era fea pero aceptó que fuera doncella suya por su marido, le debia un favor al padre de la chica y ese fue el precio. Tenia el pelo fino y débil, de un rubio casi albino, los ojos eran pequeños y negros, no tenia labios y tenia todo el cuerpo lleno de pecas. En cambio Merinda era otra cosa, pequeña, delgada, con una sonrisa que contagiaba a todos los que estaban a su alrededor, con el pelo largo hasta la cintura castaño, que se adornaba con flores, ojos grandes azules, llenos de vida, con unas curvas que cualquier hombre pagaria una fortuna por poseer, pechos grandes y firmes. Tenia multitud de pretendientes a los que ambas rechazaron, buscaban algo mejor para Merinda fuera de las islas, tal vez un Bluesants o un Rise, alguien de alta cuna.
Cuando llegaron a la puerta del castillo donde vivian, uno de los guardias se les acercó.
- Mi Señora, el Señor le ha estado buscando todo el dia.
- ¿ Ah si ?
- Si mi Señora, habia convocado el Señor un Consejo urgente.
- ¿ A qué se ha debido esa urgencia ?
- No lo se mi Señora, hace unas horas que ha terminado y no sabemos nada.
- Esta bien soldado, gracias por su información.
Cuando entraron al interior del castillo, los criados estaban recogiendo platos, jarros y barriendo el suelo. - " Tenian que haber mucha gente para dejar asi el suelo de sucio " - pensó Serka. Mandó a su doncellas a irse a sus habitaciones para cambiarse y les dió lo que quedaba del dia libre.
- Como ordene, mi Señora - le dijó Merinda.
- ¡ Qué gentil, mi Señora ! - exclamó Christabel. Merinda le volvió a mirar de la misma manera que la miró de camino al castillo. Serka no hizó ni el esfuerzo de contestarla, ya le habia irritado lo suficiente. Cuando las doncellas se fueron, preguntó a un sirviente por el Señor.
- Está en vuestra habitación, mi Señora, está enfadado por su ausencia y la del joven Ser Jetro.
- ¿ No ha venido el bastardo de mi marido ? - preguntó para no levantar sospecha, hablaba mal delante de la gente sobre Jetro, mostrandole un desprecio que no le tenia.
- No, el Señor mandó a Ser Pet en su busca, pero no lo ha encontrado por ningun lado.
- Está bien iré a ver al Señor.
Mientras subia las escaleras de madera de nogal, ya sabia lo que iba a ocurrir, su marido estaria echo una furia por no haber estado en el Consejo. Ultimamente faltaba mucho a los consejos. Cuando llegó a la puerta de su habitación, suspiró hondo y cogió el valor suficiente para entrar. Allí estaba su marido, bebiendo como de costumbre, una botella de vino blanco.
- ¡ Por fin das señales de vida !
- He ido a visitar a Milda, está enferma.
- Ultimamente vas mucho a ver a Milda, deberias recordar de quien eres mujer. ¿ Has visto a Jetro, por las calles ?
- No... no le he visto - mintió Serka.
- ¿ Qué habra estado haciendo el loco de mi hijo ? - preguntó en voz Raf Jarson.
- Es joven dejale disfrutar de la vida.
- Yo a su edad ya estaba casado y tenia hijos.
- " Y bastardos " se dijó ella misma - Me han dicho los guardias que has convocado un Consejo - comentó Serka para cambiar de tema.
- Si Serka, ha llegado una carta de Ciudad de Piedra.
- ¿ Saben lo que estamos haciendo ? - preguntó con miedo Serka.
- No, no saben nada. Pero nuestros planes se nos han torcido.
- ¿ Como ? - volvió a preguntar.
- Debido a lo que ponia la carta, hemos tenido que alterar nuestros planes .....
Venia de su encuentro con su amante, un joven con el pelo negro, con trenzas largas y dulces ojos castaños. Sus encuentros empezaron cinco años atrás, una venganza planeada contra las infidelidades de su marido, lo que ella no pudo controlar es que esa venganza paso a converstirse en pasión y esa pasión en amor. Enamorada de un hombre que podria por edad ser su hijo, y eso no era lo peor de todo. Ese hombre era hijo de su marido con una lavandera de Aguascalientes. Si su marido se enterase él mismo los desmembraria. Llevaban cinco años escondiendose a los ojos de todos.
Mientras caminaba en compañia de dos de sus doncellas, pensaba en como la habia besado Jetro, en como ella se bajo hasta su miembro y se lo introdujo en la boca mientras miraba a Jetro, eso hacia retorcerse de placer a Jetro. Luego se fundieron en una de las camas de la casa que habian comprado para sus encuentros. Jetro tardó horas de salirse de dentro de ella, mientras estaban abrazados. Sus encuentros con el paso del tiempo fueron de ser esporadicos a ser diarios.
Una de las doncellas mientras volvian a casa le preguntó - Mi Señora ¿ lo ha pasado bien con su amiga ?
" ¿ A ti que te importa puta insolente ? " pensó Serka, " Deberia enviarte con un regimiento de mercenarios y que te violaran entre todos " volvió a pensar, en vez de contestar lo que habia pensado, le dijo " Hoy ha sido un dia triste. Mi amiga está muy enferma, por eso no podeis verla, os contagiaria "
- ¿ Qué valiente mi Señora que se expone a contagiarse ella ? - le dijó soltandole una sonrisa irónica.
- " Está chica sabe demasiado, no se fia de mi, deberia hacer algo con ella. Hablare con Jetro mañana " - pensó - Por una vieja amiga se hace todo, Christabel.
La otra doncella miró con furia a Christabel, expresandole con los ojos que se callara. Chirstabel aparte de irritante era fea pero aceptó que fuera doncella suya por su marido, le debia un favor al padre de la chica y ese fue el precio. Tenia el pelo fino y débil, de un rubio casi albino, los ojos eran pequeños y negros, no tenia labios y tenia todo el cuerpo lleno de pecas. En cambio Merinda era otra cosa, pequeña, delgada, con una sonrisa que contagiaba a todos los que estaban a su alrededor, con el pelo largo hasta la cintura castaño, que se adornaba con flores, ojos grandes azules, llenos de vida, con unas curvas que cualquier hombre pagaria una fortuna por poseer, pechos grandes y firmes. Tenia multitud de pretendientes a los que ambas rechazaron, buscaban algo mejor para Merinda fuera de las islas, tal vez un Bluesants o un Rise, alguien de alta cuna.
Cuando llegaron a la puerta del castillo donde vivian, uno de los guardias se les acercó.
- Mi Señora, el Señor le ha estado buscando todo el dia.
- ¿ Ah si ?
- Si mi Señora, habia convocado el Señor un Consejo urgente.
- ¿ A qué se ha debido esa urgencia ?
- No lo se mi Señora, hace unas horas que ha terminado y no sabemos nada.
- Esta bien soldado, gracias por su información.
Cuando entraron al interior del castillo, los criados estaban recogiendo platos, jarros y barriendo el suelo. - " Tenian que haber mucha gente para dejar asi el suelo de sucio " - pensó Serka. Mandó a su doncellas a irse a sus habitaciones para cambiarse y les dió lo que quedaba del dia libre.
- Como ordene, mi Señora - le dijó Merinda.
- ¡ Qué gentil, mi Señora ! - exclamó Christabel. Merinda le volvió a mirar de la misma manera que la miró de camino al castillo. Serka no hizó ni el esfuerzo de contestarla, ya le habia irritado lo suficiente. Cuando las doncellas se fueron, preguntó a un sirviente por el Señor.
- Está en vuestra habitación, mi Señora, está enfadado por su ausencia y la del joven Ser Jetro.
- ¿ No ha venido el bastardo de mi marido ? - preguntó para no levantar sospecha, hablaba mal delante de la gente sobre Jetro, mostrandole un desprecio que no le tenia.
- No, el Señor mandó a Ser Pet en su busca, pero no lo ha encontrado por ningun lado.
- Está bien iré a ver al Señor.
Mientras subia las escaleras de madera de nogal, ya sabia lo que iba a ocurrir, su marido estaria echo una furia por no haber estado en el Consejo. Ultimamente faltaba mucho a los consejos. Cuando llegó a la puerta de su habitación, suspiró hondo y cogió el valor suficiente para entrar. Allí estaba su marido, bebiendo como de costumbre, una botella de vino blanco.
- ¡ Por fin das señales de vida !
- He ido a visitar a Milda, está enferma.
- Ultimamente vas mucho a ver a Milda, deberias recordar de quien eres mujer. ¿ Has visto a Jetro, por las calles ?
- No... no le he visto - mintió Serka.
- ¿ Qué habra estado haciendo el loco de mi hijo ? - preguntó en voz Raf Jarson.
- Es joven dejale disfrutar de la vida.
- Yo a su edad ya estaba casado y tenia hijos.
- " Y bastardos " se dijó ella misma - Me han dicho los guardias que has convocado un Consejo - comentó Serka para cambiar de tema.
- Si Serka, ha llegado una carta de Ciudad de Piedra.
- ¿ Saben lo que estamos haciendo ? - preguntó con miedo Serka.
- No, no saben nada. Pero nuestros planes se nos han torcido.
- ¿ Como ? - volvió a preguntar.
- Debido a lo que ponia la carta, hemos tenido que alterar nuestros planes .....
CAPITULO 13. SACHA TALLHART
Sacha Tallhart estaba irritado, otra vez más habia discutido con su hijo mayor, Rom Tallhart, llevaba ya unos tres años sin parar de discutir con su hijo. Siempre que le pedia audiencia, era para lo mismo que abdicase como Señor de Pantano Terror. Está vez habia sido más fuerte de lo habitual, gritos que se oian por todos el castillo, insultos, incluso amenazas.
Llamó a uno de los sirvientes para que le sirviese una jarra de cerveza. Mientras se la servian mandó llamar a Rory Ballhart, su comandante, el hombre en quien más confiaba. No tardó más de diez minutos en presentarse.
- Mi Señor, se presenta el Comandante Rory Ballhart.
- Otra vez ha ocurrido Ser Rory.
- ¿ Rom ? mi Señor - preguntó el comandante.
- Si, está vez me ha amenazado.
- Eso es traición, mi Señor, debemos apresarlo y ponerlo en una celda.
- No ha sido tan tonto, Ser Rory, lo ha hecho indirectamente. Me ha dicho que estoy viejo y que algo me podria pasar.
- Maldito cabrón, lo siento mi Señor, no queria ....
- No pasa nada Ser Rory - interrumpio Sacha Tallhart, - mi hijo hace tiempo que se ha desviado del camino en el que le eduque.
- Debemos hacer algo, mi Señor, Rom es peligroso, sus hombres también.
- ¿ Qué podemos hacer, Ser Rory ? - preguntó Sacha.
A Rory se le iluminó la cara, se le habia ocurrido una idea, el Señor de Pantano Terror lo notó y le preguntó.
- Ser Rory, supongo que tienes alguna idea.
- Si mi Señor, es algo bueno hay alguien en quien podemos confiar, es uno de mis mejores espias, silencioso y oscuro.
- ¿ Quién es, Ser Rory ?
- Jank Mallhart, mi Señor.
A Sacha le vinó a la mente la cara del audaz Jank Mallhart, era un hombre jovén, intrepido, sin miedos. El hombre más leal a su comandante. Las historias que se contaban de él eran miles. Se decia que habia matado a réptiles gigantes, fue quien sacó a la luz la conspiración de Terrick Dallhart, uno de los Nobles más importantes de la comarca. Le pareció una buena lección.
- Hazlé llamar - ordenó Sacha.
- A sus ordenes, mi Señor.
Mientras Rory abandonaba la camara privada del Señor, Sacha pensó en que ojala su hijo le diese un motivo para poder encerrarlo. No lo mataria, era su sangre, pero a lo mejor un tiempo encerrado le hacia cambiar el carácter. Habia pasado casi una hora cuando llegó el Maestre Pul, gritando más que un grito era un aullido, buscando a su Señor.
- LORD SACHA, LORD SACHA.
- Maestre Pul, ¿ qué ocurre ? ¿ por qué chilla asi ?
- ¡ Una desgracia ha caido en Tierra Noble !
- ¿ A qué se refiere, Maestre Pul ?
- A llegado una carta y ..... lealo usted mejor, mi Señor.
Pul le ofreció la carta a Sacha, este la leyo cuando terminó se oyó la puerta, ambos miraron quien era. Resulto ser el Comandante Rory Tallhart y el Capitán de los Exploradores, Jank Mallhart. De repente a Sacha Tallhart le vinó a la mente una idea, sonriendo le dijo a su comandante.
- No va hacer falta vigilar al indeseable de mi hijo, ya se que hacer con él ......
Llamó a uno de los sirvientes para que le sirviese una jarra de cerveza. Mientras se la servian mandó llamar a Rory Ballhart, su comandante, el hombre en quien más confiaba. No tardó más de diez minutos en presentarse.
- Mi Señor, se presenta el Comandante Rory Ballhart.
- Otra vez ha ocurrido Ser Rory.
- ¿ Rom ? mi Señor - preguntó el comandante.
- Si, está vez me ha amenazado.
- Eso es traición, mi Señor, debemos apresarlo y ponerlo en una celda.
- No ha sido tan tonto, Ser Rory, lo ha hecho indirectamente. Me ha dicho que estoy viejo y que algo me podria pasar.
- Maldito cabrón, lo siento mi Señor, no queria ....
- No pasa nada Ser Rory - interrumpio Sacha Tallhart, - mi hijo hace tiempo que se ha desviado del camino en el que le eduque.
- Debemos hacer algo, mi Señor, Rom es peligroso, sus hombres también.
- ¿ Qué podemos hacer, Ser Rory ? - preguntó Sacha.
A Rory se le iluminó la cara, se le habia ocurrido una idea, el Señor de Pantano Terror lo notó y le preguntó.
- Ser Rory, supongo que tienes alguna idea.
- Si mi Señor, es algo bueno hay alguien en quien podemos confiar, es uno de mis mejores espias, silencioso y oscuro.
- ¿ Quién es, Ser Rory ?
- Jank Mallhart, mi Señor.
A Sacha le vinó a la mente la cara del audaz Jank Mallhart, era un hombre jovén, intrepido, sin miedos. El hombre más leal a su comandante. Las historias que se contaban de él eran miles. Se decia que habia matado a réptiles gigantes, fue quien sacó a la luz la conspiración de Terrick Dallhart, uno de los Nobles más importantes de la comarca. Le pareció una buena lección.
- Hazlé llamar - ordenó Sacha.
- A sus ordenes, mi Señor.
Mientras Rory abandonaba la camara privada del Señor, Sacha pensó en que ojala su hijo le diese un motivo para poder encerrarlo. No lo mataria, era su sangre, pero a lo mejor un tiempo encerrado le hacia cambiar el carácter. Habia pasado casi una hora cuando llegó el Maestre Pul, gritando más que un grito era un aullido, buscando a su Señor.
- LORD SACHA, LORD SACHA.
- Maestre Pul, ¿ qué ocurre ? ¿ por qué chilla asi ?
- ¡ Una desgracia ha caido en Tierra Noble !
- ¿ A qué se refiere, Maestre Pul ?
- A llegado una carta y ..... lealo usted mejor, mi Señor.
Pul le ofreció la carta a Sacha, este la leyo cuando terminó se oyó la puerta, ambos miraron quien era. Resulto ser el Comandante Rory Tallhart y el Capitán de los Exploradores, Jank Mallhart. De repente a Sacha Tallhart le vinó a la mente una idea, sonriendo le dijo a su comandante.
- No va hacer falta vigilar al indeseable de mi hijo, ya se que hacer con él ......
CAPITULO 12. SCOT.
Todavia era temprano para que Scot terminara de recoger el trigo, su mujer le ayudaba, Cindia era una buena mujer, pese haber sido una prostituta, cuando Scot fue al burdel se enamoró nada más verla. Cindia era alta, delgada, con un pelo ondulado castaño, ojos grandes, azules como el cielo en verano. Pese a la oposición de su familia decidió comprar su libertad al dueño del burdel. Ya llevaban tres años casados y tenian dos hermosos hijos que los padres de Scot cuidaban mientras él y su mujer trabajaban en la granja.
Estaban teniendo suerte este año, trigo, avena, cebada y los árboles fruteros estaban dando sus frutos, este año ganaria bastante dinero lo suficiente como para comprar un caballo de arar, asi le seria más fácil ayudando a su viejo caballo que ya tenia. Se detuvó para beber un trago de agua y le ofreció a su esposa.
- Cariño bebe agua, hace mucho calor hoy.
- Si Scot, estoy rendida ¿ nos falta mucho ? - le preguntó Cindia.
- Queda poco, creo que antes de que se ponga el sol terminaremos de coger el trigo - le respondió a su mujer.
- Scot ¿ este año podré comprarme un traje nuevo para las fiestas ? - le preguntó Cindia.
- No, Cariño.
Cindia asintió con la cabeza - con las cosechas de este años podrás comprarte dos trajes, mi vida - le dijó Scot. Cindia se le iluminó la cara, la misma cara cuando le pidió matrimonio, la misma cara que cuando se casaron, la misma cara que cuando tuvieron sus hijos. Cindia se abalanzó sobre él y se abrazó de la fuerza los dos cayeron al suelo y empezaron a besarse.
- Cariño, levantemonos o nos dará tiempo a terminar - le dijó Scot.
- Perdona mi vida - los dos rieron mientras se levantaban , Cindia le dijó - Eres la persona con mejor corazón que hay en Tierra Noble, Scot.
- No cariño, no es para tanto - le contestó sonrojado.
- Los demás no hubieran hecho lo que tu hiciste conmigo.
- Lo hice por amor, mi vida.
- Ninguna otra persona se hubiera enamorado de una puta y pagarle su libertad.
Esta vez el beso que se dieron fue más romántico que apasiado, después del beso se abrazarón y volvieron al trabajo. Mientras trabajaban vieron llegar dos soldados montados a caballo a su granja. Poco a poco se iban acercando.
- Scot ¿ ha pasado algo ? - le preguntó Cindia señalando a los soldados.
- No lo se, cariño - contestó Scot extrañado - sigue trabajando voy a hablar con ellos.
Scot dejo la hoz y se acercó hacia la trayectoria de los soldados. Los reconoció uno de ellos era Ton Pise y el otro el capitán de Los Jinestes de los Llanos, Slan Lise.
- Buenas señores, ¿ les puedo ayudar en algo ?
- Buenas Scot - le saludaron los dos, luego fue Slan Lise quien siguió hablando - nos gustaria hacerle en nombre de Lord Cros Rise una oferta por sus cosechas.
- Si ya le he vendido el treinta por ciento de mi cosecha al Señor.
- Si pero quiere toda - le explicó Slan.
- La tengo vendida toda incluso ya me han adelantado algun que otro pago.
- Scot, no hay problema el Señor pagara a tus compradores por su nombre y te dara tres veces más de lo que tus clientes te han pagado.
- ¿ Lo decis en serio ? Ser Slan - preguntó Slan.
- Por supuesto, aqui tienes el contrato con el Sello de Lord Rise - mientras le decia esto, Slan sacó un papel del bolsillo de su chaleco y se lo ofreció.
Scot lo leyó varias veces y todo estaba en orden, firmado con el sello solo faltaba su firma.
- Scot ¿ está de acuerdo ?
- Claro, claro Ser Slan, si son tan amables pasen a mi casa e ire a firma el sello. Cindia, ven cariño preparale a los dos Sers algo de beber - Scot se giró rapidamente y les dijo - ¿ serán tan amables de beber en mi humilde casa ?
- Por supuesto Scot, será un placer - contestaron los dos soldados.
Cindia les preparo una limonada fresca acompañada de unos dátiles dulces dorados con vino, mientras Scot le firmaba el contrato. Después se lo ofreció a Ser Slan. Acordaron en que mañana a primera hora vendria soldados en carros para cargar la cosecha y les trairian el dinero al contado. Slan le dio las gracias en nombre del Señor del Llano de la Alegría. Terminaron su limonada y se despidieron de Scot y Cindia. Scot debido a las preguntas que se le formaban en su cabeza no pudo dejar de preguntar.
- Ser Slan ¿ por qué esta oferta ? no soy el unico al que han comprado toda la cosecha ¿ verdad ?
- Scot, lo unico que podemos decirle es que vienen tiempos dificiles.
Cuando se fueron, Cindia no pudo más y le preguntó a Scot - ¿ qué pasa cariño ?
Scot le sonrió, le cogió de las manos y le dijó chillando de alegria - somos ricos Cindia, somos ricos .....
Estaban teniendo suerte este año, trigo, avena, cebada y los árboles fruteros estaban dando sus frutos, este año ganaria bastante dinero lo suficiente como para comprar un caballo de arar, asi le seria más fácil ayudando a su viejo caballo que ya tenia. Se detuvó para beber un trago de agua y le ofreció a su esposa.
- Cariño bebe agua, hace mucho calor hoy.
- Si Scot, estoy rendida ¿ nos falta mucho ? - le preguntó Cindia.
- Queda poco, creo que antes de que se ponga el sol terminaremos de coger el trigo - le respondió a su mujer.
- Scot ¿ este año podré comprarme un traje nuevo para las fiestas ? - le preguntó Cindia.
- No, Cariño.
Cindia asintió con la cabeza - con las cosechas de este años podrás comprarte dos trajes, mi vida - le dijó Scot. Cindia se le iluminó la cara, la misma cara cuando le pidió matrimonio, la misma cara que cuando se casaron, la misma cara que cuando tuvieron sus hijos. Cindia se abalanzó sobre él y se abrazó de la fuerza los dos cayeron al suelo y empezaron a besarse.
- Cariño, levantemonos o nos dará tiempo a terminar - le dijó Scot.
- Perdona mi vida - los dos rieron mientras se levantaban , Cindia le dijó - Eres la persona con mejor corazón que hay en Tierra Noble, Scot.
- No cariño, no es para tanto - le contestó sonrojado.
- Los demás no hubieran hecho lo que tu hiciste conmigo.
- Lo hice por amor, mi vida.
- Ninguna otra persona se hubiera enamorado de una puta y pagarle su libertad.
Esta vez el beso que se dieron fue más romántico que apasiado, después del beso se abrazarón y volvieron al trabajo. Mientras trabajaban vieron llegar dos soldados montados a caballo a su granja. Poco a poco se iban acercando.
- Scot ¿ ha pasado algo ? - le preguntó Cindia señalando a los soldados.
- No lo se, cariño - contestó Scot extrañado - sigue trabajando voy a hablar con ellos.
Scot dejo la hoz y se acercó hacia la trayectoria de los soldados. Los reconoció uno de ellos era Ton Pise y el otro el capitán de Los Jinestes de los Llanos, Slan Lise.
- Buenas señores, ¿ les puedo ayudar en algo ?
- Buenas Scot - le saludaron los dos, luego fue Slan Lise quien siguió hablando - nos gustaria hacerle en nombre de Lord Cros Rise una oferta por sus cosechas.
- Si ya le he vendido el treinta por ciento de mi cosecha al Señor.
- Si pero quiere toda - le explicó Slan.
- La tengo vendida toda incluso ya me han adelantado algun que otro pago.
- Scot, no hay problema el Señor pagara a tus compradores por su nombre y te dara tres veces más de lo que tus clientes te han pagado.
- ¿ Lo decis en serio ? Ser Slan - preguntó Slan.
- Por supuesto, aqui tienes el contrato con el Sello de Lord Rise - mientras le decia esto, Slan sacó un papel del bolsillo de su chaleco y se lo ofreció.
Scot lo leyó varias veces y todo estaba en orden, firmado con el sello solo faltaba su firma.
- Scot ¿ está de acuerdo ?
- Claro, claro Ser Slan, si son tan amables pasen a mi casa e ire a firma el sello. Cindia, ven cariño preparale a los dos Sers algo de beber - Scot se giró rapidamente y les dijo - ¿ serán tan amables de beber en mi humilde casa ?
- Por supuesto Scot, será un placer - contestaron los dos soldados.
Cindia les preparo una limonada fresca acompañada de unos dátiles dulces dorados con vino, mientras Scot le firmaba el contrato. Después se lo ofreció a Ser Slan. Acordaron en que mañana a primera hora vendria soldados en carros para cargar la cosecha y les trairian el dinero al contado. Slan le dio las gracias en nombre del Señor del Llano de la Alegría. Terminaron su limonada y se despidieron de Scot y Cindia. Scot debido a las preguntas que se le formaban en su cabeza no pudo dejar de preguntar.
- Ser Slan ¿ por qué esta oferta ? no soy el unico al que han comprado toda la cosecha ¿ verdad ?
- Scot, lo unico que podemos decirle es que vienen tiempos dificiles.
Cuando se fueron, Cindia no pudo más y le preguntó a Scot - ¿ qué pasa cariño ?
Scot le sonrió, le cogió de las manos y le dijó chillando de alegria - somos ricos Cindia, somos ricos .....
lunes, 6 de febrero de 2012
EPISODIO 11. ALILTON RELTON
Habia salido por la mañana a cazar y habia sido provechoso, dos alces habian caido bajo sus flechas, incluso en uno solo tuvó que utilizar de una flecha para acabar con él. Alilton Relton, llegó a su pequeño pero lujoso castillo. El Castillo de Diámante le puso, debido a las grandes cantidades de estos en la decoración de la casa. Fue un regalo a su mujer una prima del Señor de Fuerte Ventisca. Con el paso de los años su matrimonio se habia enfriado, pero por suerte habia tenido cinco hijos, todos ellos varones. Su favorito siempre fue Lud, era el segundo de sus hijos y al no poder nombrarle su heredero lo mandó al Castillo de Fuerte Ventisca como soldado.
Aún era de dia asi que pensó en darse un baño en sus duchas termales que mandó a construir en el castillo. Necesitaba relajarse después de un dia duro. Al llegar saludo a su mujer.
- Esalind, ¿ qué tal el dia ? - preguntó a su mujer, Esalind. Esalind era un poco más joven que él pero habia envejecido tanto, tenia el pecho caido de haber parido cinco veces y encima sus hijos amamantaron durante mucho tiempo sus pechos. Las curvas de la cintura que una vez tuvó en su juventud habian desaparecido. Por lo menos habia engordado unos veinticinco quilos desde que se casaron.
- Bien Alilton, he ido a mirar bocetos para las capas de este invierno.
- Hemos cazado dos alces, espero que no te gastes dinero en piel teniendo la de los alces.
- Sabes que no me gusta la piel del alce, Ailton.
- Pero Esalind ¿ para qué salgo a cazar entonces ?
- Pues cuando salgas a cazar haber si cazas un tigre de las nieves, tal vez asi no tenga que gastarme una fortuna en ese bicho. - le replicó su mujer.
- " Como si cazar un tigre de las nieves fuese tan fácil, ingenuo " - pensó Alilton, - seguro que la próxima vez tendré mas suerte, Esalind - termino por decirle Ailton.
- Si como las otras diez veces que me has dicho - le volvió a replicar su mujer.
- Lo que tu digas, Esalind - no quisó discutir, - voy a la ducha termal, no tardare en cenar -. Salió de la sala principal del castillo, se preguntaba siempre como habia podido llegar a ese punto con su mujer. En un tiempo atrás ella no le reprochaba nada, pero desde que nació su último hijo las cosas empeoraron, para su mujer Ailton no hacia nada bien.
Llegó a la sala de baños, se desnudo, para su edad aun se mantenia en forma, tenia los brazos fuertes, el pecho duro y apenas le habia salido barriga. Le gustaba hacer ejercicio, todavia se ejercitaba con sus hombres en el patio de armas. Habia sido en su epoca dorada un guerrero temible, cuando intentaron invadir las hordas extranjeras de Al'Qahs, tuvó grandes victorias al lado de su Señor, pero esa vez como compañero de armas. Eran buenos tiempos aquellos, espada, sangre y mujeres.
Estaba relajado en su gran bañera pensando en sus tiempos gloriosos cuando llegó su amo de llaves, Cedrian.
- Mi Señor, ha llegado una carta para usted.
- Leela Cedric - ordenó, incluso se llego a ruborizar. Nunca aprendió a leer ni a escribir, siempre pensó que un buen Noble tenia que tener dinero y ser bueno con la espada.
- Como quiera mi Señor, le esperare a que termine...
- No Cedric, por favor leela ahora mismo, no pasa nada - le interrumpió Ailton.
- Como desee mi Señor, el sello es de Lord Luc Nelton, Señor de Fuerte Ventisca.
Mientras Cedric desataba el cordel de la carta, Alilton se preguntó - " ¿ Que querrá Luc ? , no suele enviarme mensajes a estas horas " - Cedric terminó de desatar el cordel.
- Yo Luc Nelton, Señor de Fuerte Ventisca, Miembro de las Diéciseis Familias Legendarias de Tierra Noble, te exijó como banderizo de Fuerte Ventisca y Portavoz de los Nobles a todos mis banderizos para mañana a media mañana. La causa de este llamamiento es ... dios mi Señor no puede ser ....
- Dime Cedric ¿ qué ocurre ? - preguntó con impaciencia Alilton, levantadose de la ducha quedando su cuerpo desnudo a la vista de Cedric.
- Se han despertado mi Señor, otra vez se han despertado......
Aún era de dia asi que pensó en darse un baño en sus duchas termales que mandó a construir en el castillo. Necesitaba relajarse después de un dia duro. Al llegar saludo a su mujer.
- Esalind, ¿ qué tal el dia ? - preguntó a su mujer, Esalind. Esalind era un poco más joven que él pero habia envejecido tanto, tenia el pecho caido de haber parido cinco veces y encima sus hijos amamantaron durante mucho tiempo sus pechos. Las curvas de la cintura que una vez tuvó en su juventud habian desaparecido. Por lo menos habia engordado unos veinticinco quilos desde que se casaron.
- Bien Alilton, he ido a mirar bocetos para las capas de este invierno.
- Hemos cazado dos alces, espero que no te gastes dinero en piel teniendo la de los alces.
- Sabes que no me gusta la piel del alce, Ailton.
- Pero Esalind ¿ para qué salgo a cazar entonces ?
- Pues cuando salgas a cazar haber si cazas un tigre de las nieves, tal vez asi no tenga que gastarme una fortuna en ese bicho. - le replicó su mujer.
- " Como si cazar un tigre de las nieves fuese tan fácil, ingenuo " - pensó Alilton, - seguro que la próxima vez tendré mas suerte, Esalind - termino por decirle Ailton.
- Si como las otras diez veces que me has dicho - le volvió a replicar su mujer.
- Lo que tu digas, Esalind - no quisó discutir, - voy a la ducha termal, no tardare en cenar -. Salió de la sala principal del castillo, se preguntaba siempre como habia podido llegar a ese punto con su mujer. En un tiempo atrás ella no le reprochaba nada, pero desde que nació su último hijo las cosas empeoraron, para su mujer Ailton no hacia nada bien.
Llegó a la sala de baños, se desnudo, para su edad aun se mantenia en forma, tenia los brazos fuertes, el pecho duro y apenas le habia salido barriga. Le gustaba hacer ejercicio, todavia se ejercitaba con sus hombres en el patio de armas. Habia sido en su epoca dorada un guerrero temible, cuando intentaron invadir las hordas extranjeras de Al'Qahs, tuvó grandes victorias al lado de su Señor, pero esa vez como compañero de armas. Eran buenos tiempos aquellos, espada, sangre y mujeres.
Estaba relajado en su gran bañera pensando en sus tiempos gloriosos cuando llegó su amo de llaves, Cedrian.
- Mi Señor, ha llegado una carta para usted.
- Leela Cedric - ordenó, incluso se llego a ruborizar. Nunca aprendió a leer ni a escribir, siempre pensó que un buen Noble tenia que tener dinero y ser bueno con la espada.
- Como quiera mi Señor, le esperare a que termine...
- No Cedric, por favor leela ahora mismo, no pasa nada - le interrumpió Ailton.
- Como desee mi Señor, el sello es de Lord Luc Nelton, Señor de Fuerte Ventisca.
Mientras Cedric desataba el cordel de la carta, Alilton se preguntó - " ¿ Que querrá Luc ? , no suele enviarme mensajes a estas horas " - Cedric terminó de desatar el cordel.
- Yo Luc Nelton, Señor de Fuerte Ventisca, Miembro de las Diéciseis Familias Legendarias de Tierra Noble, te exijó como banderizo de Fuerte Ventisca y Portavoz de los Nobles a todos mis banderizos para mañana a media mañana. La causa de este llamamiento es ... dios mi Señor no puede ser ....
- Dime Cedric ¿ qué ocurre ? - preguntó con impaciencia Alilton, levantadose de la ducha quedando su cuerpo desnudo a la vista de Cedric.
- Se han despertado mi Señor, otra vez se han despertado......
CAPITULO 10. JAK SLANAGAN.
Jak Slanagan habia pasado un mal dia, el dolor de estomago le habia vomitar el desayuno y la comida. Estaba descansando en su sofa. Mezclo su medicina con un vino fuerte del norte de Tierra Noble. Hacia trece años que habia empezado con los dolores de estomago, llego un punto en que vomitaba hasta sangre de los esfuerzos que hacia al dar arcadas. Por suerte la medicina aunque no evitaba que vomitase le alibiaba la garganta. Muchos de los dias no podia ir ni a su trabajo en la aduana. Llevaba ya seis dias sin acudir. Por suerte su hombre de confianza Jak Planagan le ponia al dia.
Lo bueno de no poder ir a trabajar es que pasaba más tiempo con su familia. Sobre todo con la pequeña Julie, tenia cuatro años y no se separaba de su lado, en ese tiempo estaba lavandose para ir a cenar. Se asomo por la ventana y se dijo - " Hoy Jak se está demorando, ¿ habrá pasado algo ? -.
- RUPERT, RUPERT - gritó a su amo de llaves.
- Si, mi Señor. ¿ Deseá algo ?
- ¿ Ser Jak no me ha hecho llegar ningún mensaje ?
- No. Quiere que envie a Scritt a buscarle.
- No dejalo Rupert, no faltará mucho para que llegue.
- Como usted desee, mi Señor.
Cuando se retiró Rupert, decidió bajar a su bodega de vinos para contabilizar, era un maniático, le gustaba tenerlo todo en orden con lo que respectaba al vino. Cruzó por el pasillo y vió a sus tres hijos estudiando en la sala de estudio. Sabia que no serian buenos guerreros pero eran listos y aplicados, podrian tener algun cargo en el gobierno en Acantilado Eterno, incluso podria alguno ocupar su cargo.
Cuando llegó a la bodega, empezó a contar los vinos dulces del sur, luego contó los viejos vinos del este, cuando estaba contabilizando los fuertes vinos del norte. Llamarón a la puerta, debia ser Jak Planagan, asi que dejó su hoja y pluma encima de la mesa y subió las viejas escaleras de madera de roble.
Cuando llegó a la planta baja, vió a Jak Planagan que enseguida se adelantó para hablarle.
- Ser Slanagan, ha ocurrido algo, los marineros que atracaban en el puerto no paraban hablar de rumores.
- ¿ Qué rumores, Ser Planagan ? - preguntó con extrañeza Jak.
- Pues hablan de .... no me atrebo a decirlo en voz alta.
- Jak puedes hablar sin temor.
- Señor viene un barco desde Ciudad de Piedra y según los marineros traen bandera gris.....
Lo bueno de no poder ir a trabajar es que pasaba más tiempo con su familia. Sobre todo con la pequeña Julie, tenia cuatro años y no se separaba de su lado, en ese tiempo estaba lavandose para ir a cenar. Se asomo por la ventana y se dijo - " Hoy Jak se está demorando, ¿ habrá pasado algo ? -.
- RUPERT, RUPERT - gritó a su amo de llaves.
- Si, mi Señor. ¿ Deseá algo ?
- ¿ Ser Jak no me ha hecho llegar ningún mensaje ?
- No. Quiere que envie a Scritt a buscarle.
- No dejalo Rupert, no faltará mucho para que llegue.
- Como usted desee, mi Señor.
Cuando se retiró Rupert, decidió bajar a su bodega de vinos para contabilizar, era un maniático, le gustaba tenerlo todo en orden con lo que respectaba al vino. Cruzó por el pasillo y vió a sus tres hijos estudiando en la sala de estudio. Sabia que no serian buenos guerreros pero eran listos y aplicados, podrian tener algun cargo en el gobierno en Acantilado Eterno, incluso podria alguno ocupar su cargo.
Cuando llegó a la bodega, empezó a contar los vinos dulces del sur, luego contó los viejos vinos del este, cuando estaba contabilizando los fuertes vinos del norte. Llamarón a la puerta, debia ser Jak Planagan, asi que dejó su hoja y pluma encima de la mesa y subió las viejas escaleras de madera de roble.
Cuando llegó a la planta baja, vió a Jak Planagan que enseguida se adelantó para hablarle.
- Ser Slanagan, ha ocurrido algo, los marineros que atracaban en el puerto no paraban hablar de rumores.
- ¿ Qué rumores, Ser Planagan ? - preguntó con extrañeza Jak.
- Pues hablan de .... no me atrebo a decirlo en voz alta.
- Jak puedes hablar sin temor.
- Señor viene un barco desde Ciudad de Piedra y según los marineros traen bandera gris.....
CAPITULO 9. KAL DECKS
Kal Decks estaba haciendo su guardia acompañado de siete hombres. Iba a lomos de su caballo, un caballo grande de guerra, recorria las orillas del Gran Rio Noble. Habia sido un dia traquilo sin haber avistado piratas. Eso le habia parecido raro, siempre habian piratas, ya sea en el agua o en las guaridas. Se preguntaba donde estarian escondidos.
Kal Decks habia hecho una promesa, debido a esa promesa se habia dejado crecer el pelo y no se la cortaria hasta que la cumpliera. Nadie sabia de esa promesa, algunos decian que era por el amor de una mujer, otros que hasta que no acabara con todos los piratas no se cortaria el pelo. Pero él sabia que no era esa la promesa. Empezó a pensar en ella, su mente estaba distraida cuando de repente.
- Mirad ahi, hay un cuerpo - dijó Scot Mecks - se fijaron en la orilla donde estaba uno de los cinco puentes de piedra por los que se podia pasar el Gran Rio Noble. Ese era el Puente de la Luz, se debia a su nombre porque era donde más brillaba el sol en Aguascalientes. Rapidamente se dirigieron hacia el paso del puente. Descabalgaron y se dirigieron al cuerpo.
- Es un perro mensajer - dijó Kal. - Scot registralo.
- Si, Ser Kal. - Scot se dirigió al perro, le habian degollado y no habia señal de la carta que portaba. - Ser Kal, no lleva nada.
Kal frunció el ceño y se dirigió al perro. Scot estaba en lo cierto, no habia mensaje. Le pareció raro, un perro mensajero era dificil de arrebatarle el mensaje portado. Eran perros rapidos y fieros, con un gran olfato, hubiera olido a su asaltante o asaltantes a kilometros. Además no habia caido en una trampa, ni parecia tener heridas de flecha, tenia que haber sido atrapado a mano y degollado. No habia más rastro de sangre que el suyo, tambien raro ya por lo menos tendria que haber herido a su atacante.
- Jery coge el cuerpo y llevalo a que lo inspeccione el Maestre, Bobi acompañale, los demás cruzaremos el puente haber si vemos algo.
Jery y Bobi cogieron el cuerpo del perro y lo metieron en un saco y salieron veloces. Eran dos de sus mejores jinetes, se sabian el camino de memoria. Jery era un chico de unos veinte años, rubio con el pelo corto, no era muy bueno con la espada por eso envió a Bobi, tendria unos cuarenta años, el pelo rubio casi blanco y muy bueno con la espada y el arco. Los demás del grupo montaron en sus caballos y cruzaron el puente a galope.
Habia algo que no le gustaba a Kal, no habia ruido de los pequeños pajaros que solian revolotear por las copas de los pequeños árboles de los bosques y en el camino no se habian cruzado ni con un ciervo o algun gamo.
- Ser Kal, hay demasiado silencio.
- Tienes razón Scot, desmotad de los caballos iremos por el bosque a pie, agrupemonos. - ordenó Kal.
El sol se estaba poniendo, Kal decidió tras dos horas de marcha dar media vuelta y parar en la posada del viejo Grill Tecks. Desde ahi una paloma llevaria el mensaje a sus familias de que no dormirian en Aguascalientes. Cuando salieron del bosque, volvieron a montar en sus caballos. A unos pocos kilometros de la posada vieron algo, parecia un hombre montado a caballo, con una capa negra, estaban muy lejos para asegurarlo asi que decidieron perseguirlo.
Cuando el jinete se dió cuenta de que le estaban siguiendo, aumento su velocidad. Kal reconció que el jinete era rápido. No podian dejarlo escapar, le siguieron unos cuantos kilometros pero de repente el jinete giró bruscamente su caballo y se adentró en el bosque. Kal dió el alto, estaba demasiado oscuro para una búsqueda.
- ¿ Cuánto falta para la posada de Grill ? - preguntó a Rori Aecks.
- Si vamos rápido a unos veinte minutos, Ser Kal. - contestó el viejo Rori.
- Rori y San, vosotros ireis a la posada pasar la noche alli y mandar una paloma. Los demás pasarermos la noche aqui, la luna nos dara buena iluminación.
Mientras vió alejarse al viejo Rori, su soldado de más experiencia, si no fuese por su adicción al alcohol podria haber ocupado su puesto. San era de su misma edad, lo mandó por que Rori no sabia escribir y él si. Cuando se dió la vuelta vió las caras de los tres hombres que quedaron con él del grupo inicial que eran a primera hora de la mañana.
- No os preocupeis muchachos, haremos una hoguera para que no acerquen los lobos y los osos. Scot harás la primera guardia.
- Si, Ser Kal, como ordeneis.
Prepararon una hoguera y Randol Secks cazó un par de conejos, Randol era un chico inteligente, preparo dos trampas con ramas y abriendo un agujero y en menos de diez minutos ya tenia los dos conejillos. Al no tener nada de especias con las que cocinar, los conejos estaban muy duros pero era lo único que podian comer. Comieron en silencio por si algún ruido provenia del interior del bosque donde el hombre misterioso habia huido. A la primera luz del alba se internarian para atraparlo, Kal sabia que algo tenia que ver con la muerte del perro, sino no hubiera huido tan rápido.
Kal se quedó mirando la hoguera, se preguntaba que mensaje transportaba el perro para haber sido robado y asesinado. Sus ojos se les cerrarón, se dejó vencer por el sueño - " Mañana será otro dia " - se dijó para aliviarse de un dia tan duro. Cuando oyó el paso de caballos y sus relinchos. Todos cojieron sus armas, cuando reconocieron a los caballos eran los caballos de Rori y San. San tenia las manos cortadas y degollado, Rori habia vomitado, tenia su armadura llena de sus vomitos y tambien estaba degollado.
- ¿ Qué coño les ha pasado ? - preguntó Mande Qecks.
- No lo se Mande, bajadlos de los caballos - ordenó Kal.
Estaban inspeccionando los cuerpos cuando una flecha atravesó la garganta de Randol Secks, el chico cayó desplomado. Kal después verlo caer, alzó la vista al frente una flecha iba directa a él .....
Kal Decks habia hecho una promesa, debido a esa promesa se habia dejado crecer el pelo y no se la cortaria hasta que la cumpliera. Nadie sabia de esa promesa, algunos decian que era por el amor de una mujer, otros que hasta que no acabara con todos los piratas no se cortaria el pelo. Pero él sabia que no era esa la promesa. Empezó a pensar en ella, su mente estaba distraida cuando de repente.
- Mirad ahi, hay un cuerpo - dijó Scot Mecks - se fijaron en la orilla donde estaba uno de los cinco puentes de piedra por los que se podia pasar el Gran Rio Noble. Ese era el Puente de la Luz, se debia a su nombre porque era donde más brillaba el sol en Aguascalientes. Rapidamente se dirigieron hacia el paso del puente. Descabalgaron y se dirigieron al cuerpo.
- Es un perro mensajer - dijó Kal. - Scot registralo.
- Si, Ser Kal. - Scot se dirigió al perro, le habian degollado y no habia señal de la carta que portaba. - Ser Kal, no lleva nada.
Kal frunció el ceño y se dirigió al perro. Scot estaba en lo cierto, no habia mensaje. Le pareció raro, un perro mensajero era dificil de arrebatarle el mensaje portado. Eran perros rapidos y fieros, con un gran olfato, hubiera olido a su asaltante o asaltantes a kilometros. Además no habia caido en una trampa, ni parecia tener heridas de flecha, tenia que haber sido atrapado a mano y degollado. No habia más rastro de sangre que el suyo, tambien raro ya por lo menos tendria que haber herido a su atacante.
- Jery coge el cuerpo y llevalo a que lo inspeccione el Maestre, Bobi acompañale, los demás cruzaremos el puente haber si vemos algo.
Jery y Bobi cogieron el cuerpo del perro y lo metieron en un saco y salieron veloces. Eran dos de sus mejores jinetes, se sabian el camino de memoria. Jery era un chico de unos veinte años, rubio con el pelo corto, no era muy bueno con la espada por eso envió a Bobi, tendria unos cuarenta años, el pelo rubio casi blanco y muy bueno con la espada y el arco. Los demás del grupo montaron en sus caballos y cruzaron el puente a galope.
Habia algo que no le gustaba a Kal, no habia ruido de los pequeños pajaros que solian revolotear por las copas de los pequeños árboles de los bosques y en el camino no se habian cruzado ni con un ciervo o algun gamo.
- Ser Kal, hay demasiado silencio.
- Tienes razón Scot, desmotad de los caballos iremos por el bosque a pie, agrupemonos. - ordenó Kal.
El sol se estaba poniendo, Kal decidió tras dos horas de marcha dar media vuelta y parar en la posada del viejo Grill Tecks. Desde ahi una paloma llevaria el mensaje a sus familias de que no dormirian en Aguascalientes. Cuando salieron del bosque, volvieron a montar en sus caballos. A unos pocos kilometros de la posada vieron algo, parecia un hombre montado a caballo, con una capa negra, estaban muy lejos para asegurarlo asi que decidieron perseguirlo.
Cuando el jinete se dió cuenta de que le estaban siguiendo, aumento su velocidad. Kal reconció que el jinete era rápido. No podian dejarlo escapar, le siguieron unos cuantos kilometros pero de repente el jinete giró bruscamente su caballo y se adentró en el bosque. Kal dió el alto, estaba demasiado oscuro para una búsqueda.
- ¿ Cuánto falta para la posada de Grill ? - preguntó a Rori Aecks.
- Si vamos rápido a unos veinte minutos, Ser Kal. - contestó el viejo Rori.
- Rori y San, vosotros ireis a la posada pasar la noche alli y mandar una paloma. Los demás pasarermos la noche aqui, la luna nos dara buena iluminación.
Mientras vió alejarse al viejo Rori, su soldado de más experiencia, si no fuese por su adicción al alcohol podria haber ocupado su puesto. San era de su misma edad, lo mandó por que Rori no sabia escribir y él si. Cuando se dió la vuelta vió las caras de los tres hombres que quedaron con él del grupo inicial que eran a primera hora de la mañana.
- No os preocupeis muchachos, haremos una hoguera para que no acerquen los lobos y los osos. Scot harás la primera guardia.
- Si, Ser Kal, como ordeneis.
Prepararon una hoguera y Randol Secks cazó un par de conejos, Randol era un chico inteligente, preparo dos trampas con ramas y abriendo un agujero y en menos de diez minutos ya tenia los dos conejillos. Al no tener nada de especias con las que cocinar, los conejos estaban muy duros pero era lo único que podian comer. Comieron en silencio por si algún ruido provenia del interior del bosque donde el hombre misterioso habia huido. A la primera luz del alba se internarian para atraparlo, Kal sabia que algo tenia que ver con la muerte del perro, sino no hubiera huido tan rápido.
Kal se quedó mirando la hoguera, se preguntaba que mensaje transportaba el perro para haber sido robado y asesinado. Sus ojos se les cerrarón, se dejó vencer por el sueño - " Mañana será otro dia " - se dijó para aliviarse de un dia tan duro. Cuando oyó el paso de caballos y sus relinchos. Todos cojieron sus armas, cuando reconocieron a los caballos eran los caballos de Rori y San. San tenia las manos cortadas y degollado, Rori habia vomitado, tenia su armadura llena de sus vomitos y tambien estaba degollado.
- ¿ Qué coño les ha pasado ? - preguntó Mande Qecks.
- No lo se Mande, bajadlos de los caballos - ordenó Kal.
Estaban inspeccionando los cuerpos cuando una flecha atravesó la garganta de Randol Secks, el chico cayó desplomado. Kal después verlo caer, alzó la vista al frente una flecha iba directa a él .....
sábado, 4 de febrero de 2012
CAPITULO 8. OMAT SARAFF
Estaba finalizando el dia cuando Omat Saraff estaba preparandose para su vuelta a casa. Habia estado todo el dia haciendo guardia por el desierto, a lomos de un gran camello blanco, montar a camello era una tarea que odiaba, terminaba con su trasero echo polvo. Además no habia visto nada de interes, hasta la próxima tormenta pasarian cinco o seis meses y los bandidos llevaban tiempo sin aparecer.
Estaba quitandose el aparatoso turbante, hoy le habia incomodado al no correr ningún aire. Se lavo un poco no queria llegar sucio a casa. Tenia que reconocer que aunque su segunda esposa era más joven era más maniatica con la limpieza que su anterior difunta esposa. Su muerte aún le dolia sobre todo por no haber podido encontrar su cuerpo en las arenas del desierto. Estuvó más de dos meses con sus hombres buscandola pero nada.
- Jefe, ¿ le quedá mucho ? - le pregunto uno de sus hombres.
- No, Joshe puedes irte y los muchacho también, yo esperare a los guardias del turno de noche.
- Jefe, me quedo para acompañarle le dire a los hombres que se vayan si quieren.
- Gracias Joshe, muy amable.
- Le espero fuera, Jefe.
Jefe era como le llamaban sus hombres, trescientos hombres encargados de vigilar y localizar tormentas de arena. Unos cien tenian que estar durmiendo fuera de sus casas, explorando y vigilando el desierto. Otros cien hacian rondas a lo largo del dia y los otros cien restantes se quedaban en Refugio Dorado. Buenos hombres pero algunos de dudosa reputación, a esos los enviaba lejos de las zonas habitadas.
Se peino un poco, se puso su capa y se ató el cinto de su espada. Salió por la puerta, el sol todavia quemaba, hacia un calor insoportable. Llegó hasta donde estaban los caballos, contó los hombres que le habian esperado, Joshe, Damir y Palesi " El Calvo ". Los saludo mientras iban de camino a casa, conversaban.
- Jefe, ¿ por qué no se presentó para ser Comandante ? - le pregunto el joven Damir.
- No tenia posibilidades con Said Taraff.
- Ústed es bueno con la espada - le dijo Joshe.
- ¿ Habeis visto al Comandante luchar ? - les preguntó Omat.
- No - le contesto Palesi.
- Dicen que es el mejor espada de Tormenta de Arena. - dijo Damir.
- Pero yo le e visto a ústed luchar contra los bandidos, ni siquiera ha sufrido un rasguño. - aclaró Joshe.
- No es lo mismo luchar contra bandidos que atacan sin formación que contra un hombre bien entretenado. - les intentó explicar Omat.
- Pero ústed no merece estar en Refugio Dorado, se merece por lo menos la capitania de algun cuerpo del Ejército. - alegó Joshe.
- Tal vez, pero estoy agusto aqui. Vigilamos las fronteras, prevenimos de las tormentas de arena y mantenemos lejos a los bandidos. Es una responsabilidad muy grande Joshe. Nunca olvideis que somos más importantes que cualquier soldado o guerrero.
- Tiene razón el Jefe, Joshe - le replicó Palesi.
Siguieron con la charla, estaban entrando a las puertas de Tormenta de Arena cuando vió al Comandante con todos los capitanes del ejército. Le resultó raro iban todos uniformados con sus armaduras de guerra e iban dirección al Palacio de Arena. Cuando Said lo vió, se alejó del grupo para hablarle.
- Ser Omat, que bueno que le he visto, habia mandado un mensajero a vuestra casa.
- ¿ Ha pasado algo ? mi Señor.
Said miró a sus exploradores y les dijo con la mirada que se retiraran. Estos entendieron el mensaje y se despidieron de su gran jefe.
- Necesitare a tus trescientos hombres, Ser Omat.
- ¿ A todos ? - preguntó incredulo Omat.
- A todos incluso a ústed, Ser.
- ¿ Ha ocurrido algo ?
- No, pero está a punto de ocurrir....... - respondió el Comandante.
Estaba quitandose el aparatoso turbante, hoy le habia incomodado al no correr ningún aire. Se lavo un poco no queria llegar sucio a casa. Tenia que reconocer que aunque su segunda esposa era más joven era más maniatica con la limpieza que su anterior difunta esposa. Su muerte aún le dolia sobre todo por no haber podido encontrar su cuerpo en las arenas del desierto. Estuvó más de dos meses con sus hombres buscandola pero nada.
- Jefe, ¿ le quedá mucho ? - le pregunto uno de sus hombres.
- No, Joshe puedes irte y los muchacho también, yo esperare a los guardias del turno de noche.
- Jefe, me quedo para acompañarle le dire a los hombres que se vayan si quieren.
- Gracias Joshe, muy amable.
- Le espero fuera, Jefe.
Jefe era como le llamaban sus hombres, trescientos hombres encargados de vigilar y localizar tormentas de arena. Unos cien tenian que estar durmiendo fuera de sus casas, explorando y vigilando el desierto. Otros cien hacian rondas a lo largo del dia y los otros cien restantes se quedaban en Refugio Dorado. Buenos hombres pero algunos de dudosa reputación, a esos los enviaba lejos de las zonas habitadas.
Se peino un poco, se puso su capa y se ató el cinto de su espada. Salió por la puerta, el sol todavia quemaba, hacia un calor insoportable. Llegó hasta donde estaban los caballos, contó los hombres que le habian esperado, Joshe, Damir y Palesi " El Calvo ". Los saludo mientras iban de camino a casa, conversaban.
- Jefe, ¿ por qué no se presentó para ser Comandante ? - le pregunto el joven Damir.
- No tenia posibilidades con Said Taraff.
- Ústed es bueno con la espada - le dijo Joshe.
- ¿ Habeis visto al Comandante luchar ? - les preguntó Omat.
- No - le contesto Palesi.
- Dicen que es el mejor espada de Tormenta de Arena. - dijo Damir.
- Pero yo le e visto a ústed luchar contra los bandidos, ni siquiera ha sufrido un rasguño. - aclaró Joshe.
- No es lo mismo luchar contra bandidos que atacan sin formación que contra un hombre bien entretenado. - les intentó explicar Omat.
- Pero ústed no merece estar en Refugio Dorado, se merece por lo menos la capitania de algun cuerpo del Ejército. - alegó Joshe.
- Tal vez, pero estoy agusto aqui. Vigilamos las fronteras, prevenimos de las tormentas de arena y mantenemos lejos a los bandidos. Es una responsabilidad muy grande Joshe. Nunca olvideis que somos más importantes que cualquier soldado o guerrero.
- Tiene razón el Jefe, Joshe - le replicó Palesi.
Siguieron con la charla, estaban entrando a las puertas de Tormenta de Arena cuando vió al Comandante con todos los capitanes del ejército. Le resultó raro iban todos uniformados con sus armaduras de guerra e iban dirección al Palacio de Arena. Cuando Said lo vió, se alejó del grupo para hablarle.
- Ser Omat, que bueno que le he visto, habia mandado un mensajero a vuestra casa.
- ¿ Ha pasado algo ? mi Señor.
Said miró a sus exploradores y les dijo con la mirada que se retiraran. Estos entendieron el mensaje y se despidieron de su gran jefe.
- Necesitare a tus trescientos hombres, Ser Omat.
- ¿ A todos ? - preguntó incredulo Omat.
- A todos incluso a ústed, Ser.
- ¿ Ha ocurrido algo ?
- No, pero está a punto de ocurrir....... - respondió el Comandante.
viernes, 3 de febrero de 2012
CAPITULO 7. BOBB CRELIAN
Era un dia especial para Bobb Crelian hacia quince años que se habia casado con Jene Trelian, tenia que reconocer que nunca se imaginó casarse con ella. Cuando Jene tenia nueve años, se enamoro de él, pero en ese entonces él tenia trece años, casi un hombre. Pero con el tiempo ella creció y de que manera a los trece años fue él mismo quien se presento ante su padre, el mismisimo Señor de Colinarota, para pedirle su mano y que esperaria hasta los dieciséis de ella. La respuesta fue un si, su suegro no podia negarle a su hija tal compromiso.
De eso habia pasado mucho tiempo, siempre tuvó suerte desde que se casó, le ascendieron a capitán del batallón de las Muflones Morados. Y tres años, le brindaron la oferta de ser el Comandante del Ejército de Colina Roto. Desde entonces habia creado una especie de trincheras de piedra en las escarbadas colinas de su Comarca, era imposible traspasar esas defensas.
En un dia tan especial, él mismo le dice a la cocinera a Yanni que le queria hacer el plato favorito de su esposa, cerdo con esparragos y trufas dulces. Llevaba casi toda la tarde preparandolo. Él mismo corto el cerdo, pelo los esparragos y endulzo las trufas. Lo tenia en el gran horno de piedra que tenian en la cocina. La mejor cocina de Colinarota, tenia un horno especial para hacer pan, ollas grandes para los guisos y moldes especiales para postres. Solo faltaban unos minutos para que su plato estuviera terminado tenia preparado un vino traido desde el Llano de la Alegria.
De repente entro el castellano de su castillo a la cocina, Moregan, un hombre de unos cuarenta años, amigo de la familia, con el rostro marcado por la viruela, pelo morado bien peinado y perfumado, con unos ojos verdes y saltones como una rana.
- Mi Señor, Ser Jak ha venido a verle.
- Hazle pasar, Moregan - le ordenó Bobb, " Espero que no se quede a comer porque he hecho el cerdo para tres personas ". Queria darle a Yenni una ración por haberle dejado su cocina ya que ni a su mujer le dejaba cocinar en ella.
- Hola Bobb - saludó su cuñado.
- Hola cuñado, ¿ a qué se debe tu visita ? , ¿ vienes a felicitarnos por nuestro aniversario de bodas ?
- Vaya Bobb lo habia olvidado, felicidades, pero he venido por otro asunto. Mi padre quiere que vayas a su Castillo.
- ¿ Ahora mismo ?
- Me ha dicho que no vuelva al castillo sino es con tu presencia.
- Pero hoy es que voy a cenar con tu hermana...ya sabes por el aniversario.
- Ya sabes como es mi padre, será cualquier tonteria para la hora de la cena estarás de sobra aqui.
- Bien voy a cambiarme Jak.
- Está bien esperare fuera... por cierto el cerdo huele de maravilla.... mmm haber si cuando venga a visitaros lo haces más a menudo.
Ambos soltaron una carcajada y salieron de la cocina. Eran como hermanos, Jak y Bobb, juntos habian sofocado la rebelión de los salvajes de las colinas hacia unos meses. Bobb se sorprendió al ver el manejo de Jak utilizando dos espadas sin uso de escudo. Avisó a Yanni para que vigilase el cerdo no se fuera a quemar. Le dijó que en una hora estaria de vuelta y que avisara a la Señora de que se fuese preparando.
Se fue a su habitación de armas donde guardaba su armadura y su espada, la famosa " Grito Roto ". Habia acabado con la vida de muchos hombres, demasiados para lo que él hubiera preferido. Se puso su capa morada con rejillas negras, su armadura ligera y sus prendas decorativas. Era una armadura preciosa y no era muy pesada por lo que su caballo soportaba su peso.
Cuando salió por la puerta de la vivienda ya tenia su caballo preparado por su joven escudero Billi, era un joven de trece años, fuerte con el pelo corto y siempre bien peinado, los ojos eran marrones, unos ojos que no llamaban la atención.
- Billi ¿ qué haces que no estás estudiando ?
- Yo mi Señor.... queria tenerle su caballo listo.
- Deja al chico Bobb, habria que verte a su edad lo mucho que estudiabas - le regañó su cuñado.
Ambos se rieron y el chico se sonrojo - Pido permiso para retirarme, mi Señor -le dijó el chico.
- Por supuesto Billi, has hecho un buen trabajo.
- Gracias mi Señor, hasta la vuelta y adiós Ser Jak.
- Adiós chico - le contestó Jak y le lanzó una daga de regalo al chico - Toma chico, por lo que veo te la mereces.
- Gracias, mi Señor - contestó Billi con una cara de felicidad inmediatamente salió corriendo a enseñarsela a los demás chicos del Castillo Crelian.
El camino se les hizó corto, charlando de las batallas de meses anteriores. Casi ni se habian dado cuenta de cuando llegaron al Castillo Trelian. Atarón a los caballos y se presentaron al Señor de Colinarota. Pese a ser su suegro se arrodilló ante Adol Trelian.
- Mi Señor, ¿ en que puedo servirle ?
- Bobb, mañana al amanecer reune a todos los soldados y a los Nobles.
- Mi Señor, ¿ otra vez los salvajes ?
- Ojala que fueran esos salvajes, Comandante. Esto es mucho peor.......
De eso habia pasado mucho tiempo, siempre tuvó suerte desde que se casó, le ascendieron a capitán del batallón de las Muflones Morados. Y tres años, le brindaron la oferta de ser el Comandante del Ejército de Colina Roto. Desde entonces habia creado una especie de trincheras de piedra en las escarbadas colinas de su Comarca, era imposible traspasar esas defensas.
En un dia tan especial, él mismo le dice a la cocinera a Yanni que le queria hacer el plato favorito de su esposa, cerdo con esparragos y trufas dulces. Llevaba casi toda la tarde preparandolo. Él mismo corto el cerdo, pelo los esparragos y endulzo las trufas. Lo tenia en el gran horno de piedra que tenian en la cocina. La mejor cocina de Colinarota, tenia un horno especial para hacer pan, ollas grandes para los guisos y moldes especiales para postres. Solo faltaban unos minutos para que su plato estuviera terminado tenia preparado un vino traido desde el Llano de la Alegria.
De repente entro el castellano de su castillo a la cocina, Moregan, un hombre de unos cuarenta años, amigo de la familia, con el rostro marcado por la viruela, pelo morado bien peinado y perfumado, con unos ojos verdes y saltones como una rana.
- Mi Señor, Ser Jak ha venido a verle.
- Hazle pasar, Moregan - le ordenó Bobb, " Espero que no se quede a comer porque he hecho el cerdo para tres personas ". Queria darle a Yenni una ración por haberle dejado su cocina ya que ni a su mujer le dejaba cocinar en ella.
- Hola Bobb - saludó su cuñado.
- Hola cuñado, ¿ a qué se debe tu visita ? , ¿ vienes a felicitarnos por nuestro aniversario de bodas ?
- Vaya Bobb lo habia olvidado, felicidades, pero he venido por otro asunto. Mi padre quiere que vayas a su Castillo.
- ¿ Ahora mismo ?
- Me ha dicho que no vuelva al castillo sino es con tu presencia.
- Pero hoy es que voy a cenar con tu hermana...ya sabes por el aniversario.
- Ya sabes como es mi padre, será cualquier tonteria para la hora de la cena estarás de sobra aqui.
- Bien voy a cambiarme Jak.
- Está bien esperare fuera... por cierto el cerdo huele de maravilla.... mmm haber si cuando venga a visitaros lo haces más a menudo.
Ambos soltaron una carcajada y salieron de la cocina. Eran como hermanos, Jak y Bobb, juntos habian sofocado la rebelión de los salvajes de las colinas hacia unos meses. Bobb se sorprendió al ver el manejo de Jak utilizando dos espadas sin uso de escudo. Avisó a Yanni para que vigilase el cerdo no se fuera a quemar. Le dijó que en una hora estaria de vuelta y que avisara a la Señora de que se fuese preparando.
Se fue a su habitación de armas donde guardaba su armadura y su espada, la famosa " Grito Roto ". Habia acabado con la vida de muchos hombres, demasiados para lo que él hubiera preferido. Se puso su capa morada con rejillas negras, su armadura ligera y sus prendas decorativas. Era una armadura preciosa y no era muy pesada por lo que su caballo soportaba su peso.
Cuando salió por la puerta de la vivienda ya tenia su caballo preparado por su joven escudero Billi, era un joven de trece años, fuerte con el pelo corto y siempre bien peinado, los ojos eran marrones, unos ojos que no llamaban la atención.
- Billi ¿ qué haces que no estás estudiando ?
- Yo mi Señor.... queria tenerle su caballo listo.
- Deja al chico Bobb, habria que verte a su edad lo mucho que estudiabas - le regañó su cuñado.
Ambos se rieron y el chico se sonrojo - Pido permiso para retirarme, mi Señor -le dijó el chico.
- Por supuesto Billi, has hecho un buen trabajo.
- Gracias mi Señor, hasta la vuelta y adiós Ser Jak.
- Adiós chico - le contestó Jak y le lanzó una daga de regalo al chico - Toma chico, por lo que veo te la mereces.
- Gracias, mi Señor - contestó Billi con una cara de felicidad inmediatamente salió corriendo a enseñarsela a los demás chicos del Castillo Crelian.
El camino se les hizó corto, charlando de las batallas de meses anteriores. Casi ni se habian dado cuenta de cuando llegaron al Castillo Trelian. Atarón a los caballos y se presentaron al Señor de Colinarota. Pese a ser su suegro se arrodilló ante Adol Trelian.
- Mi Señor, ¿ en que puedo servirle ?
- Bobb, mañana al amanecer reune a todos los soldados y a los Nobles.
- Mi Señor, ¿ otra vez los salvajes ?
- Ojala que fueran esos salvajes, Comandante. Esto es mucho peor.......
CAPITULO 6. JINA.
Jina estaba agotada, se habia tirado toda la tarde con Utasa Gilles, el Señor de Selvaespesa, como todos los dias recibia su visita. Esta vez algo tenia que haber pasado porque su amante estaba nervioso, no le habia embestido como de costumbre. Utasa era un hombre fuerte, al principio no podia aguantar el dolor al tenerle dentro de él, pero con el paso del tiempo se acostumbro. La primera vez que estuvo con él tuvo que estar casi un mes esperando a que le cicatrizara su sexo del desgarramiento que sufrió. Pero con el paso de los años ya era ella quien le dominaba. Él le solia decir que era la única persona que podia domar al Señor de Selvaespesa.
Pero esa tarde habia sido diferente, a duras penas pudo levantarle su miembro con la boca y cuando se puso encima de él su mente parecia dispersa, ausente. Le costó mucho que su Señor llegara al climax. Cuando terminaron, como de costumbre se tomaron vino dulce y ella abrazado a él, que estaba en un silencio absoluto no tuvo más remedio que romper el hielo y empezar la conversación.
- ¿ Qué le pasa a mi Señor ?
- Nada, mi sol pálido - le contesto, llamandola con el nombre que él la habia puesto.
- Podrás engañar a tu esposa pero a mi no me puedes engañar, te conozco demasiado bien.
- Me olvidaba que eras la domadora de " la bestia de Selvaespesa ".
- Dime, ¿ qué es lo que enturbia tu mente ?
- Vienen tiempos dificiles, mañana haremos un sacrificio de sangre para ver que nos deperará el futuro, no puedo decirte más, mi sol pálido.
- ¿ Otro sacrificio más ? - preguntó con un tono de ironia.
- No me gustas que hables asi de los sacrificios, no lo hago por placer es para ver que me dicen los dioses.
- Quien lo diria, ¿ cuantos has hecho hoy ?
- Tres... - contestó Utasa.
Ella no quisó hablar más del tema odiaba los sacrificios, habia intentado hacer comprender a su hombre de ebano que los dioses no le iban a hablar por matar a gente. Pero él le respondia, preguntandole si en vez de puta era una novicia y sabia de dioses. Ella le contestó de mala manera por lo que Utasa le golpeó en la cara haciendole sangrar el labio. Después de unos minutos sin soltar palabra volvió a preguntar.
- ¿ Qué peligro nos acecha, mi vida ?
- El peor de todos mi sol pálido, la ambición humana - es todo lo que le contestó él.
Ella se dió la vuelta, odiaba cuando la trataba como a una tonta como sino entendiera de que iba el juego que todos jugaban. Ella sabia que quien tenia más poder gobernaba y quien gobernaba dominaba a los demas. Se durmió entre pensamientos vanos. No sabia cuanto habia dormido pero al despertar ya no estaba él, se habia ido. No soportaba que se fuera sin despedirse, ella no era una puta cualquiera era la puta de " la bestia de Selvaespesa ".
Se levantó de la hamaca, no tenia ganas de vestirse todavia tenia el sexo impregnado del flujo de la vida de Utasa, no le preocupaba, Utasa le hizó extirpar sus ovarios para no poder quedarse embarazada. Eso era otra cosa que reprocharle, era el precio que pagar por tener todos los lujos que una mujer pudiera desear menos el de enamorarse de otro hombre, no podia, era propiedad de Utasa.
Cogió una pluma y papel, empezó a escribir.... " Mi Señor, ' la bestia de Selvaespesa ' está nerviosa y desconozco el motivo, solo le puedo decir que tiene miedo de un hombre y su ambición.......
Pero esa tarde habia sido diferente, a duras penas pudo levantarle su miembro con la boca y cuando se puso encima de él su mente parecia dispersa, ausente. Le costó mucho que su Señor llegara al climax. Cuando terminaron, como de costumbre se tomaron vino dulce y ella abrazado a él, que estaba en un silencio absoluto no tuvo más remedio que romper el hielo y empezar la conversación.
- ¿ Qué le pasa a mi Señor ?
- Nada, mi sol pálido - le contesto, llamandola con el nombre que él la habia puesto.
- Podrás engañar a tu esposa pero a mi no me puedes engañar, te conozco demasiado bien.
- Me olvidaba que eras la domadora de " la bestia de Selvaespesa ".
- Dime, ¿ qué es lo que enturbia tu mente ?
- Vienen tiempos dificiles, mañana haremos un sacrificio de sangre para ver que nos deperará el futuro, no puedo decirte más, mi sol pálido.
- ¿ Otro sacrificio más ? - preguntó con un tono de ironia.
- No me gustas que hables asi de los sacrificios, no lo hago por placer es para ver que me dicen los dioses.
- Quien lo diria, ¿ cuantos has hecho hoy ?
- Tres... - contestó Utasa.
Ella no quisó hablar más del tema odiaba los sacrificios, habia intentado hacer comprender a su hombre de ebano que los dioses no le iban a hablar por matar a gente. Pero él le respondia, preguntandole si en vez de puta era una novicia y sabia de dioses. Ella le contestó de mala manera por lo que Utasa le golpeó en la cara haciendole sangrar el labio. Después de unos minutos sin soltar palabra volvió a preguntar.
- ¿ Qué peligro nos acecha, mi vida ?
- El peor de todos mi sol pálido, la ambición humana - es todo lo que le contestó él.
Ella se dió la vuelta, odiaba cuando la trataba como a una tonta como sino entendiera de que iba el juego que todos jugaban. Ella sabia que quien tenia más poder gobernaba y quien gobernaba dominaba a los demas. Se durmió entre pensamientos vanos. No sabia cuanto habia dormido pero al despertar ya no estaba él, se habia ido. No soportaba que se fuera sin despedirse, ella no era una puta cualquiera era la puta de " la bestia de Selvaespesa ".
Se levantó de la hamaca, no tenia ganas de vestirse todavia tenia el sexo impregnado del flujo de la vida de Utasa, no le preocupaba, Utasa le hizó extirpar sus ovarios para no poder quedarse embarazada. Eso era otra cosa que reprocharle, era el precio que pagar por tener todos los lujos que una mujer pudiera desear menos el de enamorarse de otro hombre, no podia, era propiedad de Utasa.
Cogió una pluma y papel, empezó a escribir.... " Mi Señor, ' la bestia de Selvaespesa ' está nerviosa y desconozco el motivo, solo le puedo decir que tiene miedo de un hombre y su ambición.......
CAPITULO 5. JEF AVERSON.
Jef Averson iba montado en su caballo blanco, un percherón para poder subir las cimas de las montañas, llevaba con él desde los trece años. Ya habia terminado la reunión que habia mantenido con los cargos más altos del Ejército de Cimablanca. La reunión habia sido un exito, tanto como el Comandante y los altos oficiales estaban de acuerdo en su idea. Solo faltaba madurar la idea y ponerla en práctica. Habia sido más sencillo de lo esperado, habia corrido un riesgo alto al exponer su idea en público, sino hubieran estado de acuerdo lo hubieran condenado por alta traición. Al principio los oficiales e negaron pero al oir hablar a su Comandante cambiaron de opinión.
Jefe se despidio del Comandante, le hizó una invitación para cenar en la mejor posada de toda Cimablanca " El Toro Rojo ". Hacían allí un buen asado de toro con guarnición, pero el Comandante declino su invitación ya que queria cenar con su familia. - " ¿ Deberia hacer yo lo mismo " ? - Hacia tiempo que tenia descuidada a su mujer, no dormia con ella desde 8 meses atras, pero hoy estaba feliz, pensaba en estar con ella esa noche y hacerle el amor como lo hacian antes. Que feliz era cuando se casó pero con el tiempo se fue desprecupando de ella.
Su caballo deambulaba lentamente por las calles de Cimablanca cuando de repente vió corriendo a caballo varios nobles por sus estandartes familiares iban los mas importantes, los Greens, los Telanion, los Fysse, asi hasta un total de nueve estandartes conto. Tiro de las riendas para que su caballo apresurara el paso y llego a la altura de un soldado de los Creiks.
- Soldado, ¿ donde van tan rápido los Nobles ?
- A ti que te importa
- ¿ No me vas a contestar ?
- Vete a la mierda - le contestó el soldado.
Se acerco al caballo del soldado y con su guantelete derecho le dió una puñetazo que le hizo saltar del caballo, por el aire el soldado escupió varios dientes. Al caer al suelo cayo sobre su hombro y el soldado se lo fracturo. Jef se bajo de su caballo y le puso su bota en la garganta asfixiandole.
- ¿ Sabes quien soy ?
- No joder, no se quien eres.
- Soy Jef Averson, campeón de Cimablanca.
- Perdón mi Señor, no le reconoci.... yo lo siento.... - le contestó el soldado, casi ahogandose.
Jef soltó una carcajada - Ahora dime saco de mierda, ¿ dónde van los Nobles ? - le volvió a preguntar Jef.
- Su padre mi Señor, los ha hecho llamar....
- ¿ Para qué ?
- No lo se mi Señor, yo solo soy un simple soldado.
- Te equivocas, eres un montón de mierda... ja ja ja.
Jef le quitó la bota de la garganta y le dejo que se incorporara, tanto como el soldado y él se dirigieron a sus caballos. Al montar Jef le dijo - La próxima vez que te vea, me tendrás que chupar la polla o te atravesare esta vez tu garganta con mi espada... ja ja ja.
- Si...si... mi Señor.
Salió al trote con su percherón, se dirigia al castillo de su padre, al Castillo de Cimablanca, el castillo que siempre habia soñado. Un castillo de siete torres de marmol blanco como las cimas de las montañas, con un estanque que habia mandado a construir su padre en el centro del patio. Eso era un castillo no la mierda que mandó a construir su padre para él cuando se casó.
Mientras avazaba iba haciendose preguntas - " ¿ Por qué no me mandó a llamar mi padre ? ", ¿ tan poco en serio me toma ? Maldito viejo, menos mal que ya te queda poco para que gobiernes Cimablanca " .
Cuando llego ante el portón de las murallas del castillo habia más guardas de la puerta, uno se le acercó.
- Mi Señor, no esperabamos su presencia.
- ¿ Sabes si están mis hermanos ?
- Están todos menos Pol, mi Señor.
- Abridme las puertas, guardias.
- Claro mi Señor - se dió la vuelta y les dijó a sus compañeros - ABRID A SER JEF AVERSON, mi Señor puede pasar.
Fue hasta el establo, descabalgo y le dio las riendas a un mozo para que lo guardara. Fue directo a la sala del Consejo los guardias al verlo se apartaban, abriendole paso de su camino. Le encantaba esa sensación de miedo que infundia a los guardias de su padre. Entró en la sala y cuando iba a interrumpir, se quedo parado al oir las palabras de su padre.
- Ha llegado el dia que todos habiamos temido, ha llegado la hora Blagen........
Jefe se despidio del Comandante, le hizó una invitación para cenar en la mejor posada de toda Cimablanca " El Toro Rojo ". Hacían allí un buen asado de toro con guarnición, pero el Comandante declino su invitación ya que queria cenar con su familia. - " ¿ Deberia hacer yo lo mismo " ? - Hacia tiempo que tenia descuidada a su mujer, no dormia con ella desde 8 meses atras, pero hoy estaba feliz, pensaba en estar con ella esa noche y hacerle el amor como lo hacian antes. Que feliz era cuando se casó pero con el tiempo se fue desprecupando de ella.
Su caballo deambulaba lentamente por las calles de Cimablanca cuando de repente vió corriendo a caballo varios nobles por sus estandartes familiares iban los mas importantes, los Greens, los Telanion, los Fysse, asi hasta un total de nueve estandartes conto. Tiro de las riendas para que su caballo apresurara el paso y llego a la altura de un soldado de los Creiks.
- Soldado, ¿ donde van tan rápido los Nobles ?
- A ti que te importa
- ¿ No me vas a contestar ?
- Vete a la mierda - le contestó el soldado.
Se acerco al caballo del soldado y con su guantelete derecho le dió una puñetazo que le hizo saltar del caballo, por el aire el soldado escupió varios dientes. Al caer al suelo cayo sobre su hombro y el soldado se lo fracturo. Jef se bajo de su caballo y le puso su bota en la garganta asfixiandole.
- ¿ Sabes quien soy ?
- No joder, no se quien eres.
- Soy Jef Averson, campeón de Cimablanca.
- Perdón mi Señor, no le reconoci.... yo lo siento.... - le contestó el soldado, casi ahogandose.
Jef soltó una carcajada - Ahora dime saco de mierda, ¿ dónde van los Nobles ? - le volvió a preguntar Jef.
- Su padre mi Señor, los ha hecho llamar....
- ¿ Para qué ?
- No lo se mi Señor, yo solo soy un simple soldado.
- Te equivocas, eres un montón de mierda... ja ja ja.
Jef le quitó la bota de la garganta y le dejo que se incorporara, tanto como el soldado y él se dirigieron a sus caballos. Al montar Jef le dijo - La próxima vez que te vea, me tendrás que chupar la polla o te atravesare esta vez tu garganta con mi espada... ja ja ja.
- Si...si... mi Señor.
Salió al trote con su percherón, se dirigia al castillo de su padre, al Castillo de Cimablanca, el castillo que siempre habia soñado. Un castillo de siete torres de marmol blanco como las cimas de las montañas, con un estanque que habia mandado a construir su padre en el centro del patio. Eso era un castillo no la mierda que mandó a construir su padre para él cuando se casó.
Mientras avazaba iba haciendose preguntas - " ¿ Por qué no me mandó a llamar mi padre ? ", ¿ tan poco en serio me toma ? Maldito viejo, menos mal que ya te queda poco para que gobiernes Cimablanca " .
Cuando llego ante el portón de las murallas del castillo habia más guardas de la puerta, uno se le acercó.
- Mi Señor, no esperabamos su presencia.
- ¿ Sabes si están mis hermanos ?
- Están todos menos Pol, mi Señor.
- Abridme las puertas, guardias.
- Claro mi Señor - se dió la vuelta y les dijó a sus compañeros - ABRID A SER JEF AVERSON, mi Señor puede pasar.
Fue hasta el establo, descabalgo y le dio las riendas a un mozo para que lo guardara. Fue directo a la sala del Consejo los guardias al verlo se apartaban, abriendole paso de su camino. Le encantaba esa sensación de miedo que infundia a los guardias de su padre. Entró en la sala y cuando iba a interrumpir, se quedo parado al oir las palabras de su padre.
- Ha llegado el dia que todos habiamos temido, ha llegado la hora Blagen........
CAPITULO 4. ROMA SADE.
Roma se estaba lavando en la bañera del cuarto de baño lujoso en su gran mansión. Su matrimonio con Boris Made habia sido un suplicio al principio para ella, ya que era mucho más mayor que ella. Pero con el tiempo le cogió cariño pero no amor. Tampoco el tiempo pudo borrar el amor hacia Clyde Bade, el soldado de su padre. Estuvieron juntos hasta que cumplió quince años y su padre le dijó que le habia buscado un marido. Esa tarde quiso haber muerto, cuando vió a un hombre ya formado. El dia de su boda pensó en huir con Clyde, pero este le dijo que tenia que hacer lo que su padre esperaba de ella. Mientras estaba terminando de bañarse, alguien llamó a la puerta.
- ¿ Quién es ? - le salió dubitativamente.
- Mi señora soy Clyda.
- " ¿ Qué querra Clyda ? " - Se extrañó mucho, Clyda sabia de sobra que no estaba aseandose para la cena, odiaba que la molestaran mientras estaba en su aseo. Pero algo tenia que haber pasado para que Clyda llegara de esa manera.
- Espera un momento Clyda.
- Como ordene mi Señora.
Salió de la bañera y cogió una toalla seca, le gustaba las toallas que su marido le compraba, eran suaves y perfumadas a rosas. Se recogió el pelo en un moño con unas orquillas que tenia preparadas para luego peinarse.
- Puedes pasar, Clyda.
Clyda entró, era pequeña, con el pelo castaño liso con un gran flequillo que impedia mostrar sus ojos. La jovén habia perdido un ojo siendo niña por su padre, que la maltrataba. Ella decidió quedarsela a su cargo, era una pena, ya tenía diecisiete años y no habia conseguido un buen marido para ella debido a lo de su ojo. Tenia una expresión de tristeza en su cara " ¿ Habrá sonreido alguna vez ? " - se pregunto. Avanzó hasta su Señora con pasos timidos y lentos.
- Mi Señora, el Señor me ha dicho que está noche iria a hablar con su padre, tenian que tratar un asunto muy importante.
Esas palabras hicieron que el corazón de Roma se extremeciese, - " Boris va a ir a hablar con mi padre, " ¿ se habrá enterado de mis encuentros con Clyde ? No puede ser, nos escondemos a ojos de todos, es imposible... mierda .... la puta de Dina seguro que me ha traicionado y a ido a mi padre a contarselo todo. Vera cuando la coja a esa zorra " fueron sus pensamientos.
- Clyda, no te ha dicho de que tenia que hablar con mi padre.
- No mi Señora, ya sabe que el Señor no nos cuenta al servicio tantos detalles.
No era la respuesta que Roma queria oir, un miedo le entro en cuerpo, a ella la obligarian a entrar como novicia por sus pecados pero al pobre Clyde le esperaba algo peor, el destierro, la humillación pública o ... incluso la muerte. Aunque se habia lavado, empezo a sudar, un sudor frio le bajaba por detrás de la cabeza y le hacia sentir escalofrios cuando llegaba a la nuca.
- Bien Clyda, voy a cambiarme y bajare a cenar.
- ¿ Quiere mi Señora que la ayude ?
- No Clyda, gracias por tu ofrecimiento.
- Estoy para servirla mi Señora.
Clyda se retiro del aseo, la sala del aseo aunque era grande y comoda, se le hizó pequeña e incomoda. No sabia donde meterse. Su cabeza le daba vueltas y empezó a tener angustia. Como su hermana la podia haber traicionada. Nunca se habian llevado bien, pero desde que descubrió su secreto, su relación con su hermana habia cambiado. Ya no discutian tanto, es más a Dina le habia entrado una rara fascinación por el secreto de Roma. No podia ser, además a ella nunca vió con buenos ojos a Boris, pensaba que era demasiado mayor para Roma.
Mientras se vestia alguien llamó a la puerta - " ¿ quién será ? - se pregunto, no eran horas para realizar visitas, casi siendo la hora de la cena la gente de Valle Rojo estarian en sus casas preparandose para cenar. Boris no podia ser, él no hubiera llamado. Termino de vestirse y cuando hizó el gesto de abrir el pomo de la puerta, alguien llamó.
- ¿ Quién llama ?
- Soy Clyda mi Señora.
Abrió la puerta y sus ojos con una pizca de nervios y engado se clavaron en Clyda.
- Perdone mi Señora, pero tiene visita.
- ¿ Quién ha venido a estas horas ? Dile que mi marido no se encuentra en casa que venga mañana.
- No ha venido a ver a su marido Señora, ha venido a verla a ústed.
- ¿ A mi ? ¿ Quién ?
- Ser Clyde Bade, mi Señora.
- Dile que ahora mismo bajo, llevalo a la sala de recepción Clyda.
- Como ordene mi Señora.
Mientras bajaba las viejas escaleras de metal hacia la sala de recepción, se pregunto - " Dios, Clyde está loco, como ha venido hasta aquí, ¿ es que se habrá enterado de algo del encuentro entre mi padre y Boris ? ¿ Habrá venido para fugarnos juntos ? " - . Cuando termino de bajar las escaleras y dirigirse a la sala de recepción, se lo encontro - " Que apuesta es, todavia parece un niño " - . Clyde estaba esperandola con su traje de soldado, elegante como siempre, habia ascendido a instructor en el Ejército del Valle Rojo.
- Clyda, puedes retirarte - le dijó a la doncella.
- Como ordene mi Señora, hasta otra Ser Clyde.
- Hasta otra, Clyda - contestó Clyde con educación.
Roma no se atrevió a saludarle efusivamente como a ella le hubiera gustado, por temor a que algun sirviente los pillase. Le ofreció la mano y él como cada vez que se encontraban en un acto oficial o con gente alrededor le beso la mano.
- ¿ Qué se le ofrece Ser Clyde ?
- Vengo a despedirme mi Señora.
- A a despedirte... es que mi se han enterado.... de ....
- No tranquila mi Señora, su padre ha convocado al Ejército partimos mañana....
- ¿ Qué ha pasado, Clyde ? - le interrumpió Roma.
- ¿ Quién es ? - le salió dubitativamente.
- Mi señora soy Clyda.
- " ¿ Qué querra Clyda ? " - Se extrañó mucho, Clyda sabia de sobra que no estaba aseandose para la cena, odiaba que la molestaran mientras estaba en su aseo. Pero algo tenia que haber pasado para que Clyda llegara de esa manera.
- Espera un momento Clyda.
- Como ordene mi Señora.
Salió de la bañera y cogió una toalla seca, le gustaba las toallas que su marido le compraba, eran suaves y perfumadas a rosas. Se recogió el pelo en un moño con unas orquillas que tenia preparadas para luego peinarse.
- Puedes pasar, Clyda.
Clyda entró, era pequeña, con el pelo castaño liso con un gran flequillo que impedia mostrar sus ojos. La jovén habia perdido un ojo siendo niña por su padre, que la maltrataba. Ella decidió quedarsela a su cargo, era una pena, ya tenía diecisiete años y no habia conseguido un buen marido para ella debido a lo de su ojo. Tenia una expresión de tristeza en su cara " ¿ Habrá sonreido alguna vez ? " - se pregunto. Avanzó hasta su Señora con pasos timidos y lentos.
- Mi Señora, el Señor me ha dicho que está noche iria a hablar con su padre, tenian que tratar un asunto muy importante.
Esas palabras hicieron que el corazón de Roma se extremeciese, - " Boris va a ir a hablar con mi padre, " ¿ se habrá enterado de mis encuentros con Clyde ? No puede ser, nos escondemos a ojos de todos, es imposible... mierda .... la puta de Dina seguro que me ha traicionado y a ido a mi padre a contarselo todo. Vera cuando la coja a esa zorra " fueron sus pensamientos.
- Clyda, no te ha dicho de que tenia que hablar con mi padre.
- No mi Señora, ya sabe que el Señor no nos cuenta al servicio tantos detalles.
No era la respuesta que Roma queria oir, un miedo le entro en cuerpo, a ella la obligarian a entrar como novicia por sus pecados pero al pobre Clyde le esperaba algo peor, el destierro, la humillación pública o ... incluso la muerte. Aunque se habia lavado, empezo a sudar, un sudor frio le bajaba por detrás de la cabeza y le hacia sentir escalofrios cuando llegaba a la nuca.
- Bien Clyda, voy a cambiarme y bajare a cenar.
- ¿ Quiere mi Señora que la ayude ?
- No Clyda, gracias por tu ofrecimiento.
- Estoy para servirla mi Señora.
Clyda se retiro del aseo, la sala del aseo aunque era grande y comoda, se le hizó pequeña e incomoda. No sabia donde meterse. Su cabeza le daba vueltas y empezó a tener angustia. Como su hermana la podia haber traicionada. Nunca se habian llevado bien, pero desde que descubrió su secreto, su relación con su hermana habia cambiado. Ya no discutian tanto, es más a Dina le habia entrado una rara fascinación por el secreto de Roma. No podia ser, además a ella nunca vió con buenos ojos a Boris, pensaba que era demasiado mayor para Roma.
Mientras se vestia alguien llamó a la puerta - " ¿ quién será ? - se pregunto, no eran horas para realizar visitas, casi siendo la hora de la cena la gente de Valle Rojo estarian en sus casas preparandose para cenar. Boris no podia ser, él no hubiera llamado. Termino de vestirse y cuando hizó el gesto de abrir el pomo de la puerta, alguien llamó.
- ¿ Quién llama ?
- Soy Clyda mi Señora.
Abrió la puerta y sus ojos con una pizca de nervios y engado se clavaron en Clyda.
- Perdone mi Señora, pero tiene visita.
- ¿ Quién ha venido a estas horas ? Dile que mi marido no se encuentra en casa que venga mañana.
- No ha venido a ver a su marido Señora, ha venido a verla a ústed.
- ¿ A mi ? ¿ Quién ?
- Ser Clyde Bade, mi Señora.
- Dile que ahora mismo bajo, llevalo a la sala de recepción Clyda.
- Como ordene mi Señora.
Mientras bajaba las viejas escaleras de metal hacia la sala de recepción, se pregunto - " Dios, Clyde está loco, como ha venido hasta aquí, ¿ es que se habrá enterado de algo del encuentro entre mi padre y Boris ? ¿ Habrá venido para fugarnos juntos ? " - . Cuando termino de bajar las escaleras y dirigirse a la sala de recepción, se lo encontro - " Que apuesta es, todavia parece un niño " - . Clyde estaba esperandola con su traje de soldado, elegante como siempre, habia ascendido a instructor en el Ejército del Valle Rojo.
- Clyda, puedes retirarte - le dijó a la doncella.
- Como ordene mi Señora, hasta otra Ser Clyde.
- Hasta otra, Clyda - contestó Clyde con educación.
Roma no se atrevió a saludarle efusivamente como a ella le hubiera gustado, por temor a que algun sirviente los pillase. Le ofreció la mano y él como cada vez que se encontraban en un acto oficial o con gente alrededor le beso la mano.
- ¿ Qué se le ofrece Ser Clyde ?
- Vengo a despedirme mi Señora.
- A a despedirte... es que mi se han enterado.... de ....
- No tranquila mi Señora, su padre ha convocado al Ejército partimos mañana....
- ¿ Qué ha pasado, Clyde ? - le interrumpió Roma.
jueves, 2 de febrero de 2012
CAPITULO 3. CARL
Era casi de noche, el sol empezaba a desaparecer entre el mar cálido al Sur de Tierra Noble. Un dia caluroso y agotador. Llevaba tiempo preparando la partida hacia la nueva coronación del nuevo Rey pero se habia retrasado unos meses, hasta después de los funerales. Su Señor, se estaba impacientado y a Carl eso no le gustaba. Ya desde niño su Señor habia mostrado un carácter temible, a veces incluso peligroso. Todavia recuerda Carl cuando le mando a hacerse Maestre por orden suya.
Eran buenos tiempos los de su joventud, de aventura en aventura con Ales Howland, un dia nadando por el Mar Cálido, otro recurriendo la costa a lomos de los pequeños corceles del Sur, preparados para poder correr por la arena. Cuando se fueron haciendo más mayores las cosas cambiaron, se veian menos, Ales tenia que aprender a ser un Señor. Aburrido se fue a recorrer los barrios bajos de Playa Bella, ahí es donde descubrió a los " jovencitos ", que ha cambio de unas monedas de cobre te enseñaban el placer del sexo. - " ¿ Qué estoy haciendo ? " - pensó Carl. - " Todavia es la hora de seguir en la camara hasta la hora de la cena, tengo que seguir concentrado " - se decia para si mismo.
De repente vió una paloma recorrer el cielo, no era una paloma comun, era mensajera, más grande que las salvajes. Dirección a su camara, mientras todavia volaba se preguntaba si seria de Monteoscuro o Fuerte del Rey. - " Ya era hora " - se dijó para si mismo. Se echo una jarra de cerveza de avena bien fresca le gustaba más que de cebada, su sabor era más fuerte y duraba más en la boca. Hizo espacio en la mesa para leer la carta que le llegaba. La paloma no tardó mas de diez minutos en llegar la cogió y le dio unas pocas migas y agua para que se recuperase. Antes le quitó la carta y para su sorpresa vió que el sello era gris y negro - " ¿ Como va a ser de Ciudad de Piedra ? ¿ Qué abrá pasado ? - se preguntó.
Cojió rapidamente el quitasellos gastado, - " Tengo que comprar uno nuevo " - abrió la carta y comenzó a leer. A medida que leia la carta, su cara cambio de curiosidad a incredulidad, de incredulidad a asombro y de asombro a terror. No podia creer lo que estaba leyendo, la dejó en la mesa y se lleno otra vez la jarra de cerveza está de vez de cebada, a ver si la avena le habia hecho demasiado efecto. Volvió a coger la carta con desesperación y la volvió a leer. Seguia despues de una segunda lectura sin volver a creerserlo, - no puede ser ¿ qué le ha pasado al joven Jerry Blagen por la cabeza ?
- GUARDIASSSSSS , GUARDIASSSSS - gritó.
Quien entro fue Maicol Bowland uno de los guardias del Castillo de su Señor.
- ¿ Si Maestre Carl ?
- Agale saber al Señor que le reclamó con urgencia.
- El Señor ha salido, Maestre - le espetó Bowland.
- ¿ A dónde ha salido ? - pregunto Carl.
- Ha salido a capturar una aldea de canibales, Maestre.
- Manda a dos jinetes, los más rápidos que haya - Carl se estaba poniendo nervioso.
- Pero Maestre, no yo no puedo dar esa orden.
- He dicho que lo hagas, toma una nota sellada. Cuando la vea sabra que he sido yo quien los ha enviado.
- Como ústed ordene, Maestre.
En la nota no escribió nada, asi Ales cuando vea que no hay nada en ella sabrá que es de suma importancia. Cuando volvió para ser el Maestre de Playa Bella acordó con el Señor que una nota en blanca signficaba urgencia inmediata. Se asomó por la venta y vió partir a dos jinetes con sus veloces corceles de playa espoleados como si hubieran visto al Gran Demonio. Se sirvió una jarra de agua fria no queria más cerveza, queria estar sobrio cuando Ales llegara. Se sentó a leer la carta por si por casualidad su contenido hubiera cambiado, pero no las mismas frases, las mismas palabras seguian alli, con la firma del sello de los Blagen. Negro y Gris. El negro por su crueldad con el enemigo y el gris por sus ojos todos en Ciudad de Piedra tenian los ojos grises.
Estuvó sentado durante horas, ya era noche cerrada cuando oyó a los jinetes llegar. Fue a su ventana y alli los vió una partida de unos sesenta jinetes con Ales a la cabeza. Cuando el Señor de Playa Bella se bajó de su caballo miro a la dirección de Carl y vió como asintió con la cabeza. Entonces se dió media vuelta y limpió todo de su mesa menos la carta. Preparo un sillón comodo para su Señor y se sentó a esperar. No sabe cuanto tiempo pasó de subir de los establos hasta su camara, pero ese tiempo se le hizó eterno.
Su señor como de costumbre entró en la camara sin llamar, tenia la cara enrojezida. - " Seguro que está cabreado por hacerlo llamar con premura " - . Como de costumbre cojió una silla vieja y se sentó. - " No se para que le preparo el sillón " - . Sin permiso se llenó una jarra de cerveza de avena caliente. - " Un dia se atragantara con la acidez de la avena " - . Una vez servido bebió y preguntó.
- ¿ Para qué demonios me has hecho llamar, Carl ?
- Ales estamos en problemas - le contesto. Cuando vió la cara de su Señor su enfado paso a nerviosismo incluso a temor. Solo le llamaba por su nombre cuando habian verdaderos problemas.
- Carl, ¿ ha pasado algo ?
Carl cogió la carta y se la ofreció - Leélo tu mismo -...........
Eran buenos tiempos los de su joventud, de aventura en aventura con Ales Howland, un dia nadando por el Mar Cálido, otro recurriendo la costa a lomos de los pequeños corceles del Sur, preparados para poder correr por la arena. Cuando se fueron haciendo más mayores las cosas cambiaron, se veian menos, Ales tenia que aprender a ser un Señor. Aburrido se fue a recorrer los barrios bajos de Playa Bella, ahí es donde descubrió a los " jovencitos ", que ha cambio de unas monedas de cobre te enseñaban el placer del sexo. - " ¿ Qué estoy haciendo ? " - pensó Carl. - " Todavia es la hora de seguir en la camara hasta la hora de la cena, tengo que seguir concentrado " - se decia para si mismo.
De repente vió una paloma recorrer el cielo, no era una paloma comun, era mensajera, más grande que las salvajes. Dirección a su camara, mientras todavia volaba se preguntaba si seria de Monteoscuro o Fuerte del Rey. - " Ya era hora " - se dijó para si mismo. Se echo una jarra de cerveza de avena bien fresca le gustaba más que de cebada, su sabor era más fuerte y duraba más en la boca. Hizo espacio en la mesa para leer la carta que le llegaba. La paloma no tardó mas de diez minutos en llegar la cogió y le dio unas pocas migas y agua para que se recuperase. Antes le quitó la carta y para su sorpresa vió que el sello era gris y negro - " ¿ Como va a ser de Ciudad de Piedra ? ¿ Qué abrá pasado ? - se preguntó.
Cojió rapidamente el quitasellos gastado, - " Tengo que comprar uno nuevo " - abrió la carta y comenzó a leer. A medida que leia la carta, su cara cambio de curiosidad a incredulidad, de incredulidad a asombro y de asombro a terror. No podia creer lo que estaba leyendo, la dejó en la mesa y se lleno otra vez la jarra de cerveza está de vez de cebada, a ver si la avena le habia hecho demasiado efecto. Volvió a coger la carta con desesperación y la volvió a leer. Seguia despues de una segunda lectura sin volver a creerserlo, - no puede ser ¿ qué le ha pasado al joven Jerry Blagen por la cabeza ?
- GUARDIASSSSSS , GUARDIASSSSS - gritó.
Quien entro fue Maicol Bowland uno de los guardias del Castillo de su Señor.
- ¿ Si Maestre Carl ?
- Agale saber al Señor que le reclamó con urgencia.
- El Señor ha salido, Maestre - le espetó Bowland.
- ¿ A dónde ha salido ? - pregunto Carl.
- Ha salido a capturar una aldea de canibales, Maestre.
- Manda a dos jinetes, los más rápidos que haya - Carl se estaba poniendo nervioso.
- Pero Maestre, no yo no puedo dar esa orden.
- He dicho que lo hagas, toma una nota sellada. Cuando la vea sabra que he sido yo quien los ha enviado.
- Como ústed ordene, Maestre.
En la nota no escribió nada, asi Ales cuando vea que no hay nada en ella sabrá que es de suma importancia. Cuando volvió para ser el Maestre de Playa Bella acordó con el Señor que una nota en blanca signficaba urgencia inmediata. Se asomó por la venta y vió partir a dos jinetes con sus veloces corceles de playa espoleados como si hubieran visto al Gran Demonio. Se sirvió una jarra de agua fria no queria más cerveza, queria estar sobrio cuando Ales llegara. Se sentó a leer la carta por si por casualidad su contenido hubiera cambiado, pero no las mismas frases, las mismas palabras seguian alli, con la firma del sello de los Blagen. Negro y Gris. El negro por su crueldad con el enemigo y el gris por sus ojos todos en Ciudad de Piedra tenian los ojos grises.
Estuvó sentado durante horas, ya era noche cerrada cuando oyó a los jinetes llegar. Fue a su ventana y alli los vió una partida de unos sesenta jinetes con Ales a la cabeza. Cuando el Señor de Playa Bella se bajó de su caballo miro a la dirección de Carl y vió como asintió con la cabeza. Entonces se dió media vuelta y limpió todo de su mesa menos la carta. Preparo un sillón comodo para su Señor y se sentó a esperar. No sabe cuanto tiempo pasó de subir de los establos hasta su camara, pero ese tiempo se le hizó eterno.
Su señor como de costumbre entró en la camara sin llamar, tenia la cara enrojezida. - " Seguro que está cabreado por hacerlo llamar con premura " - . Como de costumbre cojió una silla vieja y se sentó. - " No se para que le preparo el sillón " - . Sin permiso se llenó una jarra de cerveza de avena caliente. - " Un dia se atragantara con la acidez de la avena " - . Una vez servido bebió y preguntó.
- ¿ Para qué demonios me has hecho llamar, Carl ?
- Ales estamos en problemas - le contesto. Cuando vió la cara de su Señor su enfado paso a nerviosismo incluso a temor. Solo le llamaba por su nombre cuando habian verdaderos problemas.
- Carl, ¿ ha pasado algo ?
Carl cogió la carta y se la ofreció - Leélo tu mismo -...........
CAPITULO 2. GABIELE PEATS.
Era casi de noche y Gabiele Peats se estaba preparando para ir a cenar, habia tenido una reunión con dos de los Nobles de su marido, Ricard Omeleats y Shanton Keats, cuando se miraba al espejo empezó a reirse de lo fácil que habia sido convencerles de subirles el sueldo. Al principio como era de esperar se negaron ciegamente pero un poco de sonrisas picaras con comentarios casi fuera de tono hasta que hizo que se le cayera la copa y al agacharse a recogerla vieron como los dos hombres le miraban por encima del escote del vestido holguera la falta de ropa interior. Cuando vió sus caras supo que serian suyos. Lo demás fue coser y cantar.
Estaba deseando ver a su marido para contarle la buena nueva, seguro que después de la cena lo celebrarán, se preguntaba si se pondria tan contento como para llamar a Byla para sus " jueguecitos ". Ella esperaba que si, le encantaba disfrutar de su marido y Byla. El ver la cara de satisfación del Señor de Bosqueperdido cuando Byla le introducia la lengua en su sexo era un triunfo para ella. Tenia que reconocer que con el paso de los años habían mostrado unos gustos sexuales que no serian bien vistos por el pueblo, pero a ella eso no le importaba, lo importante era la felicidad de su marido.
De repente sono la puerta, - " Que extraño, todavia no es la hora de cenar "-. se dijo.
- ¿ Quién llama ?
- Byla, mi Señora - contesto una voz desde el otro lado de la puerta.
- Entra preciosa. - " Que contenta se va a poner cuando le diga que está noche lo más seguro es que " juguemos ".
Al verla entrar se sorprendió que fuera acompañada de dos guardias. No era normal que Byla se presentase con escolta. Algo habia pasado ¿ sino por qué traer escolta ?
- Por favor guardias podeis retiraros.
- A sus ordenes mi Señora - contestaron al unisono los dos guardias.
- Dime Byla ¿ por qué os habeis presentado con escolta ?
- Mi Señora me ha mandado el Señor a decirle que está noche no cenara con ústed.
- ¿ No te ha dicho por qué ? - le preguntó Gabiele.
- Solo se que ha llegado una paloma, la vi esta tarde llegar a la camara del Maestre, pero no se nada más mi Señora.
- Una pena, habia conseguido que el viejo Omeleats y Keats aceptaran la subida de sus impuestos. Pensaba celebrarlo con él y .... contigo Byla.
Vió como Byla se le llenaba el rostro de desilusión. - " Una pena subir más mi status para conseguir un buen marido " - pensó Byla. - Una pena no poder ayudar a mi Señor y a mi Señora. - fue la respuesta de Byla.
A Gabiele al instante le vino a la memoria la primera vez que " jugó " con Byla, su marido se fue de viaje no recordaba donde no le importaba, era una de esas noches en las que no queria dormir sola. Vió a Byla pasar después de la cena, la miro un cabello rizado del color del oro con unos ojos pequeños azules como el agua de un rio en primavera, luego bajo su mirada a sus pechos, eran dos bultos grandes y apretados en el corse que llevaba puesto, bajo más la mirada hasta las caderas tenian una curva donde las manos de hombre podrian apretarlas mientras sentia placer, ¿ podria ella apretarlas ? Todavia se permitió bajar más la mirada y se fijó en su trasero, redondo y bien formado. Se preguntó si seria duro al tacto. La hizó llamar y le comunicó que esa noche dormiria con ella, aunque más bien no durmieron. La noche la utilizaron para conocer sus cuerpos. Al dia siguiente al levantarse Byla se la quedó mirando, ella le preguntó que miraba y Byla le respondió que nunca habia visto ser mas precioso que su Señora. Desde ese dia Byla fue más que su doncella.
Al pensar en esa noche a Gabiele le cambió esa cara que poseia unos ojos castaños que siempre rezumaban lujuria y un pelo negro, no muy largo, falto de elegancia pero lleno de sensualidad, soltó una mirada lasciva la rodeo con un pasos lentos y con su mano derecha agarrandola por la cintura a la vez que se contoneaba por su alrededor. La cara de Byla se excito, ella lo notaba.
- Byla, ¿ te gustaria esta noche hacerme compañia ? presiento que mi marido se va ausentar un buen rato.
- Como ordene mi Señora - conestó Byla.
- No te lo estoy ordenando Byla, te lo estoy preguntado - mientras soltaba una mirada de deseo hacia Byla.
- Gustar es poco mi Señora, mas bien lo deseo.
- Pues que asi sea, después de la cena iremos a tu habitación Byla - le dijo mientras le daba un beso humedo en la boca y le metia la mano por debajo del vestido hasta su sexo .......
Estaba deseando ver a su marido para contarle la buena nueva, seguro que después de la cena lo celebrarán, se preguntaba si se pondria tan contento como para llamar a Byla para sus " jueguecitos ". Ella esperaba que si, le encantaba disfrutar de su marido y Byla. El ver la cara de satisfación del Señor de Bosqueperdido cuando Byla le introducia la lengua en su sexo era un triunfo para ella. Tenia que reconocer que con el paso de los años habían mostrado unos gustos sexuales que no serian bien vistos por el pueblo, pero a ella eso no le importaba, lo importante era la felicidad de su marido.
De repente sono la puerta, - " Que extraño, todavia no es la hora de cenar "-. se dijo.
- ¿ Quién llama ?
- Byla, mi Señora - contesto una voz desde el otro lado de la puerta.
- Entra preciosa. - " Que contenta se va a poner cuando le diga que está noche lo más seguro es que " juguemos ".
Al verla entrar se sorprendió que fuera acompañada de dos guardias. No era normal que Byla se presentase con escolta. Algo habia pasado ¿ sino por qué traer escolta ?
- Por favor guardias podeis retiraros.
- A sus ordenes mi Señora - contestaron al unisono los dos guardias.
- Dime Byla ¿ por qué os habeis presentado con escolta ?
- Mi Señora me ha mandado el Señor a decirle que está noche no cenara con ústed.
- ¿ No te ha dicho por qué ? - le preguntó Gabiele.
- Solo se que ha llegado una paloma, la vi esta tarde llegar a la camara del Maestre, pero no se nada más mi Señora.
- Una pena, habia conseguido que el viejo Omeleats y Keats aceptaran la subida de sus impuestos. Pensaba celebrarlo con él y .... contigo Byla.
Vió como Byla se le llenaba el rostro de desilusión. - " Una pena subir más mi status para conseguir un buen marido " - pensó Byla. - Una pena no poder ayudar a mi Señor y a mi Señora. - fue la respuesta de Byla.
A Gabiele al instante le vino a la memoria la primera vez que " jugó " con Byla, su marido se fue de viaje no recordaba donde no le importaba, era una de esas noches en las que no queria dormir sola. Vió a Byla pasar después de la cena, la miro un cabello rizado del color del oro con unos ojos pequeños azules como el agua de un rio en primavera, luego bajo su mirada a sus pechos, eran dos bultos grandes y apretados en el corse que llevaba puesto, bajo más la mirada hasta las caderas tenian una curva donde las manos de hombre podrian apretarlas mientras sentia placer, ¿ podria ella apretarlas ? Todavia se permitió bajar más la mirada y se fijó en su trasero, redondo y bien formado. Se preguntó si seria duro al tacto. La hizó llamar y le comunicó que esa noche dormiria con ella, aunque más bien no durmieron. La noche la utilizaron para conocer sus cuerpos. Al dia siguiente al levantarse Byla se la quedó mirando, ella le preguntó que miraba y Byla le respondió que nunca habia visto ser mas precioso que su Señora. Desde ese dia Byla fue más que su doncella.
Al pensar en esa noche a Gabiele le cambió esa cara que poseia unos ojos castaños que siempre rezumaban lujuria y un pelo negro, no muy largo, falto de elegancia pero lleno de sensualidad, soltó una mirada lasciva la rodeo con un pasos lentos y con su mano derecha agarrandola por la cintura a la vez que se contoneaba por su alrededor. La cara de Byla se excito, ella lo notaba.
- Byla, ¿ te gustaria esta noche hacerme compañia ? presiento que mi marido se va ausentar un buen rato.
- Como ordene mi Señora - conestó Byla.
- No te lo estoy ordenando Byla, te lo estoy preguntado - mientras soltaba una mirada de deseo hacia Byla.
- Gustar es poco mi Señora, mas bien lo deseo.
- Pues que asi sea, después de la cena iremos a tu habitación Byla - le dijo mientras le daba un beso humedo en la boca y le metia la mano por debajo del vestido hasta su sexo .......
CAPITULO 1. PETE BLUESANTS.
Pete Bluesants estaba en su habitación personal en Monteoscuro, miraba por la ventana todos sus dominios, ya no iba a ser más el Señor de Monteoscuro. Habia preparado su marcha hacia varias semanas para partir a Fuerte del Rey. La muerte del último Rey le habia pillado por sorpresa, no esperaba gobernar toda Tierra Noble siempre pensó que seria su hijo mayor Pete quien gobernaria y para eso le educo.
Era casi ya de noche, faltarian unos minutos para que le llegara el aviso de la cena. Como siempre en oscuridad, recordaba cuando fue a Fuerte del Rey a visitar al Rey Lenis para que conociera su sucesor. Se preguntaba como un hombre fuerte como él podia haber enfermado tan de repente.
Entre sus pensamientos vió una paloma llegar para dentro se dijo él mismo, - " Ya es la hora "-. Hecho un vistazo al patio de armas ya no volveria a ver esa imagen, sus hijos entrenandose. A algunos se los llevaria a Fuerte del Rey a otros los dejaria en su hogar a cargo de su gran amigo Maicol Sammer. Pasó unos minutos mirando a su hijo mayor entrenando contra Malis Tockenberg, el hijo de Regis Tockenberg. Su hijo no era un buen guerrero, Pete se dijo - " Ojala nunca tenga que entrar en batalla " -.
Un golpe seco sono en su puerta. Durante un instante pensó en no contestar pero se dijo para si mismo - ¿ Para que evitar lo inevitable ?
- Adelante - contestó.
Entro un guardia, el anciano Jayr Colewood, con el rostro cansado, esperando ya una jubilación pero aún le necesitaba para una última guardia. Una larga guardia en Fuerte del Rey.
- Mi Señor, el Maestre Rogis ha recibido una paloma. Me ha dicho que le haga saber que es de vital importancia que se reuna con él ahora mismo.
- Jayr ¿ no te ha dicho para que és ? Es la hora de la cena.
- No mi Señor, solo me ha dicho lo que le comunicado.
- Está bien Jayr, ire ahora mismo primero voy a recoger mis papeles. Ah digale a mi señora que me retrasare en la cena.
- Esta bien mi Señor. Ahora mismo transmito sus ordenes.
- Gracias Jayr, puede retirarte.
- A sus ordenes mi Señor.
Jayr cerró la puerta, Pete Bluesants se preguntaba que noticias habia llevado la paloma y de donde vendria para que Rogis le llamara para reunirse tan tarde. Recogio con pesadez sus papeles, nuevos decretos que cumplir, nueva leyes, sentencias, absoluciones, queria dejarlo todo bien atado antes de su marcha. Volvió para la ventana para cerrarla y dió una última mirada. Ya no quedaba nadie en el patio de armas. Solo tres centinelas hablando entre ellos y riendose. Pete Bluesants se pregunto de que se estarian riendo.
Se puso su túnica, se puso su cinto con su espada " Castigo Oscuro ". A partir de ahora seria la espada de un Rey, había luchado en la Gran Invasión. Como su nombre indicaba habia portado un castigo a aquellas hordas extranjeras que querian conquistar Tierra Noble. Les dio una oscuridad eterna a sus adversarios. Era otra epóca apenas tenia diecisiete años cuando su padre le envió a la Guerra. Él sobrevivió, otros como su padre no tuvieron tanta suerte para contar sus hazañas.
Salió de su habitación personal, y fue a ver al Maestre Rogis en su camara por el camino oyó las risas de su hija Saila con sus damas de compañia pero no logro verla. Mientras avanzaba vió el retrato de su padre el gran Pete Bluesants con la pesada armadura de guerra. Se asomo hacia el comedor y vió a su mujer bromeando con Maicol, pensó - Vaya, hoy tendremos la visita de Maicol, mejor me gustaria hablar con él de algunos asuntos -.
Cruce todo su castillo hasta llegar a la camara de Rogis, llamó a la puerta y una voz al otro lado de la puerta le contestó.
- ¿ Quien llama ?
- Soy Pete Bluesants, Rogis.
- Entre mi Señor.
Abrió la puerta y vió a Rogis y a su ayudante, el jovén Drake. Cuando vió la cara de Rogis supó que algo iba mal, una tensión en el rostro, nerviosismo en sus manos, una mirada asustadiza. Unos segundos de silencio se hizó en la cámara. Rogis no se atrevia a empezar la conversación.
- Rogis ¿ me has hecho llamar para mirarme como un niño asustadizo ?
- Mi, mi Señor hay problemas.....
Era casi ya de noche, faltarian unos minutos para que le llegara el aviso de la cena. Como siempre en oscuridad, recordaba cuando fue a Fuerte del Rey a visitar al Rey Lenis para que conociera su sucesor. Se preguntaba como un hombre fuerte como él podia haber enfermado tan de repente.
Entre sus pensamientos vió una paloma llegar para dentro se dijo él mismo, - " Ya es la hora "-. Hecho un vistazo al patio de armas ya no volveria a ver esa imagen, sus hijos entrenandose. A algunos se los llevaria a Fuerte del Rey a otros los dejaria en su hogar a cargo de su gran amigo Maicol Sammer. Pasó unos minutos mirando a su hijo mayor entrenando contra Malis Tockenberg, el hijo de Regis Tockenberg. Su hijo no era un buen guerrero, Pete se dijo - " Ojala nunca tenga que entrar en batalla " -.
Un golpe seco sono en su puerta. Durante un instante pensó en no contestar pero se dijo para si mismo - ¿ Para que evitar lo inevitable ?
- Adelante - contestó.
Entro un guardia, el anciano Jayr Colewood, con el rostro cansado, esperando ya una jubilación pero aún le necesitaba para una última guardia. Una larga guardia en Fuerte del Rey.
- Mi Señor, el Maestre Rogis ha recibido una paloma. Me ha dicho que le haga saber que es de vital importancia que se reuna con él ahora mismo.
- Jayr ¿ no te ha dicho para que és ? Es la hora de la cena.
- No mi Señor, solo me ha dicho lo que le comunicado.
- Está bien Jayr, ire ahora mismo primero voy a recoger mis papeles. Ah digale a mi señora que me retrasare en la cena.
- Esta bien mi Señor. Ahora mismo transmito sus ordenes.
- Gracias Jayr, puede retirarte.
- A sus ordenes mi Señor.
Jayr cerró la puerta, Pete Bluesants se preguntaba que noticias habia llevado la paloma y de donde vendria para que Rogis le llamara para reunirse tan tarde. Recogio con pesadez sus papeles, nuevos decretos que cumplir, nueva leyes, sentencias, absoluciones, queria dejarlo todo bien atado antes de su marcha. Volvió para la ventana para cerrarla y dió una última mirada. Ya no quedaba nadie en el patio de armas. Solo tres centinelas hablando entre ellos y riendose. Pete Bluesants se pregunto de que se estarian riendo.
Se puso su túnica, se puso su cinto con su espada " Castigo Oscuro ". A partir de ahora seria la espada de un Rey, había luchado en la Gran Invasión. Como su nombre indicaba habia portado un castigo a aquellas hordas extranjeras que querian conquistar Tierra Noble. Les dio una oscuridad eterna a sus adversarios. Era otra epóca apenas tenia diecisiete años cuando su padre le envió a la Guerra. Él sobrevivió, otros como su padre no tuvieron tanta suerte para contar sus hazañas.
Salió de su habitación personal, y fue a ver al Maestre Rogis en su camara por el camino oyó las risas de su hija Saila con sus damas de compañia pero no logro verla. Mientras avanzaba vió el retrato de su padre el gran Pete Bluesants con la pesada armadura de guerra. Se asomo hacia el comedor y vió a su mujer bromeando con Maicol, pensó - Vaya, hoy tendremos la visita de Maicol, mejor me gustaria hablar con él de algunos asuntos -.
Cruce todo su castillo hasta llegar a la camara de Rogis, llamó a la puerta y una voz al otro lado de la puerta le contestó.
- ¿ Quien llama ?
- Soy Pete Bluesants, Rogis.
- Entre mi Señor.
Abrió la puerta y vió a Rogis y a su ayudante, el jovén Drake. Cuando vió la cara de Rogis supó que algo iba mal, una tensión en el rostro, nerviosismo en sus manos, una mirada asustadiza. Unos segundos de silencio se hizó en la cámara. Rogis no se atrevia a empezar la conversación.
- Rogis ¿ me has hecho llamar para mirarme como un niño asustadizo ?
- Mi, mi Señor hay problemas.....
BLAGEN
La familia Blagen vive en el Este de Tierra Noble. Su centro de poder es Ciudad de Piedra, su nombre se debe a que todos sus edificios están hechos de piedra. Tiene tres asentamientos, Castillo de las Maravillas, Pasofirme y Casascolgantes. Se dedican a todos los gremios ya que es la Familia Legendaria más antigua de todas, durante siglos fueron los unicos Reyes de Tierra Noble hasta que Cedric Blagen decidió pasar el mando de Tierra Noble por cada familia. No tienen costumbres destacables. Decir que dos de los Cinco Reyes Legendarios pertenecieron a esta familia.
Los Blagen cuando han tenido que gobernar les ha pasado de todo sobre todo cuando eran los unicos con derecho a reinar, al pasar a reinar por turnos fueron sus reinados más apacibles y sin grandes sobresaltos. ¿ Ahora que ha muerto el último Rey, su hijo ha decido dar un golpe sobre la mesa ?
MIEMBROS DESTACADOS EN CIUDAD DE PIEDRA
JERRY BLAGEN
Nombre : Jerry Blagen.
Cargo : Señor de Ciudad de Piedra.
Datos : Tiene 21 años, pelo gris y ojos grises. Portador de la espada " Muerte Roja ". No se ha resignado a dejar que su familia gobierne toda Tierra Noble, ha decidido tomar una decisión, todos menos su madre y el Maestre le epoyan. Todavia no se ha casado y tras la enfermedad repentina de su padre mando a su prometida a su hogar por su seguridad. Ha vuelto a Ciudad de Piedra desde Fuerte del Rey para hablar con sus banderizos. La muerte de su padre a enviado a un preso a cambio de su libertad que la investigue.
GINA BLAGEN
Nombre : Gina Blagen.
Cargo : Reina Regente de Tierra Noble.
Datos : Tiene 45 años, pelo negro y ojos marrones. Desolada por la muerte de su marido, intenta convencer a su hijo que no haga la locura que pretende. Estuvo hasta el final de la vida de su marido. En lo que coincide con su hijo es que investigue la muerte del Rey. Va todos los dias a la Gran Iglesia a rezar por el alma de su marido. Madre de cuatro hijo y dos hijas.
SANDER
Nombre : Sander.
Cargo : Maestre Real y de Ciudad de Piedra.
Datos : Tiene 59 años, pelo verdoso y ojos marrones. La tristeza le ha inundado el corazón, no ha podido salvar a su Rey, intentó con todas las pocimas, con todos los ungentos pero no pudo ser. Intenta tambien que Jerry Blagen no cometa ninguna locura. No cree que el Rey haya sido asesinado y se lo intenta ver a la Reina y a su hijo, pero sin éxito.
RAGE BLAGEN
Nombre : Rage Blagen.
Cargo : Capitán de los Señores de la Noche.
Datos : Tiene 20 años, pelo azul oscuro y ojos grises. Portador de la espada " Pesadilla ". Desde jovén fue entrenado para liderar los Señores de la Noche. Guerreros temibles que atacan en la oscuridad cuando nadie los ve, tienen una gran visión en la noche. Apoya a su hermano, piensa que ya es hora de que los Blagen vuelvan a ser lo que fueran antaño. Casado y padre de dos hijos.
PALE BLAGEN
Nombre : Pale Blagen
Cargo : Capitán de los Escudos Dorados.
Datos : Tiene 19 años, pelo rojo con un mechon rubio y ojos grises. Portador de la espada " Desesperación". Al igual que todos sus hermanos fue instruido desde niño para liderar este cuerpo del Ejército de Ciudad de Piedra. Ya tiene a todos sus hombres listos y preparados para la señal de su hermano. Casado y padre de un hijo.
RON BLAGEN
Nombre : Ron Blagen.
Cargo : Capitán de los Guerreros de Oro.
Datos : Tiene 18 años, pelo rojo y ojos grises. Portador de la espada " Dientes ". Tal vez sea el hermano más cruel de todos que por el honor de su familia hará todo lo que haga falta. Admirador de su hermano se enfada con su madre por intentar persuadir a su hermano de su idea inicial, ya no se habla con ella. Casado, todavia no es padre no se sabe si por falta de virilidad de él o falta de fertidilidad de su mujer.
RIHA DLAGEN
Nombre : Riha Dlagen.
Cargo : Comandante del Ejército de Ciudad de Piedra.
Datos : Tiene 40 años, pelo azul y ojos grises. Portador de la espada " Muerte ". Hombre de confianza del último Rey, apoyará a su hijo mayor por la lealtad que tiene a la familia Blagen. Uno de los dos supervivientes de los Grandes Guerreros en la Gran Invasión. Cuenta que vió cosas que un hombre desearia no ver ese dia pero no quiere decir cuales. Casado y padre de tres hijos.
ONIX SLAGEN
Nombre : Onix Slagen.
Cargo : Capitán del Ejército de Pasofirme.
Datos : Tiene 36 años, pelo negro y rojo y ojos grises. Portador de la espada " Desolación ". Un hombre curtido en mil batallas, mano derecha del Comandante Riha Dlagen. Se le presenta una gran oportunidad para ser una leyenda, a preparado a todos los hombres de Pasofirme para lo que pueda suceder. Casado y padre de dos hijos y dos hijas.
REED FLAGEN
Nombre : Reed Flagen.
Cargo : Capitán de Casascolgantes.
Datos : Tiene 23 años, pelo negro y ojos grises. Es de la total confianza de Jerry Blagen. Amigos de la infancia iria a donde fuera falta por su Señor. Enamorado de él, guarda en secreto su homosexualidad. Gran amante del arte, en su casa tiene una gran cantidad de obras de gran valor provenientes de toda Tierra Noble. No está casado.
MAC GLAGEN
Nombre : Mac Glagen.
Cargo : Infante del Rey.
Datos : Tiene 47 años, pelo azul claro y ojos grises. Durante años ha sido Infante del Rey, la persona que se ocupaba el lugar del Rey cuando se encuentra indispuesto. Tras su repentina muerte, está furioso y le ha dejado claro a su hijo que estará a su lado para lo que haga falta. Nunca se ha llevado bien con Gina Blagen con la que discutia a menudo. Casado y padre de cuatro hijos y tres hijas.
SASHA VLAGEN
Nombre : Sasha Vlagen.
Cargo : Doncella de la Reina.
Datos : Tiene 16 años, pelo castaño y ojos grises. Desde que tenia nueve años pasó a formar parte de la Corte de la Reina. Todos los hijos del Rey han estado enamorados de ella incluso algunos todavia lo están. La Reina le ha prometido que le buscara un buen marido aunque los hijos del Rey ya están todos casados, ella es amante de alguno de ellos.
NOCTURNO
Nombre : Nocturno.
Cargo : Asesino y Preso de Fuerte del Rey.
Datos : No se sabe nada de este personaje misterioso, Jerry Blagen le libera a cambio de investigar la muerte de su padre. Tras la liberación le devuelve su lobo, su espada " Quita Vidas ". Sólo su liberador sabe quien es y porque estaba en la cárcel. Un asesino que es un maestro del sigilo. Según Jerry controla el arte de la lucha, venenos y espionaje. Ya ha comenzado su investigación.
Los Blagen cuando han tenido que gobernar les ha pasado de todo sobre todo cuando eran los unicos con derecho a reinar, al pasar a reinar por turnos fueron sus reinados más apacibles y sin grandes sobresaltos. ¿ Ahora que ha muerto el último Rey, su hijo ha decido dar un golpe sobre la mesa ?
MIEMBROS DESTACADOS EN CIUDAD DE PIEDRA
JERRY BLAGEN
Nombre : Jerry Blagen.
Cargo : Señor de Ciudad de Piedra.
Datos : Tiene 21 años, pelo gris y ojos grises. Portador de la espada " Muerte Roja ". No se ha resignado a dejar que su familia gobierne toda Tierra Noble, ha decidido tomar una decisión, todos menos su madre y el Maestre le epoyan. Todavia no se ha casado y tras la enfermedad repentina de su padre mando a su prometida a su hogar por su seguridad. Ha vuelto a Ciudad de Piedra desde Fuerte del Rey para hablar con sus banderizos. La muerte de su padre a enviado a un preso a cambio de su libertad que la investigue.
GINA BLAGEN
Nombre : Gina Blagen.
Cargo : Reina Regente de Tierra Noble.
Datos : Tiene 45 años, pelo negro y ojos marrones. Desolada por la muerte de su marido, intenta convencer a su hijo que no haga la locura que pretende. Estuvo hasta el final de la vida de su marido. En lo que coincide con su hijo es que investigue la muerte del Rey. Va todos los dias a la Gran Iglesia a rezar por el alma de su marido. Madre de cuatro hijo y dos hijas.
SANDER
Nombre : Sander.
Cargo : Maestre Real y de Ciudad de Piedra.
Datos : Tiene 59 años, pelo verdoso y ojos marrones. La tristeza le ha inundado el corazón, no ha podido salvar a su Rey, intentó con todas las pocimas, con todos los ungentos pero no pudo ser. Intenta tambien que Jerry Blagen no cometa ninguna locura. No cree que el Rey haya sido asesinado y se lo intenta ver a la Reina y a su hijo, pero sin éxito.
RAGE BLAGEN
Nombre : Rage Blagen.
Cargo : Capitán de los Señores de la Noche.
Datos : Tiene 20 años, pelo azul oscuro y ojos grises. Portador de la espada " Pesadilla ". Desde jovén fue entrenado para liderar los Señores de la Noche. Guerreros temibles que atacan en la oscuridad cuando nadie los ve, tienen una gran visión en la noche. Apoya a su hermano, piensa que ya es hora de que los Blagen vuelvan a ser lo que fueran antaño. Casado y padre de dos hijos.
PALE BLAGEN
Nombre : Pale Blagen
Cargo : Capitán de los Escudos Dorados.
Datos : Tiene 19 años, pelo rojo con un mechon rubio y ojos grises. Portador de la espada " Desesperación". Al igual que todos sus hermanos fue instruido desde niño para liderar este cuerpo del Ejército de Ciudad de Piedra. Ya tiene a todos sus hombres listos y preparados para la señal de su hermano. Casado y padre de un hijo.
RON BLAGEN
Nombre : Ron Blagen.
Cargo : Capitán de los Guerreros de Oro.
Datos : Tiene 18 años, pelo rojo y ojos grises. Portador de la espada " Dientes ". Tal vez sea el hermano más cruel de todos que por el honor de su familia hará todo lo que haga falta. Admirador de su hermano se enfada con su madre por intentar persuadir a su hermano de su idea inicial, ya no se habla con ella. Casado, todavia no es padre no se sabe si por falta de virilidad de él o falta de fertidilidad de su mujer.
RIHA DLAGEN
Nombre : Riha Dlagen.
Cargo : Comandante del Ejército de Ciudad de Piedra.
Datos : Tiene 40 años, pelo azul y ojos grises. Portador de la espada " Muerte ". Hombre de confianza del último Rey, apoyará a su hijo mayor por la lealtad que tiene a la familia Blagen. Uno de los dos supervivientes de los Grandes Guerreros en la Gran Invasión. Cuenta que vió cosas que un hombre desearia no ver ese dia pero no quiere decir cuales. Casado y padre de tres hijos.
ONIX SLAGEN
Nombre : Onix Slagen.
Cargo : Capitán del Ejército de Pasofirme.
Datos : Tiene 36 años, pelo negro y rojo y ojos grises. Portador de la espada " Desolación ". Un hombre curtido en mil batallas, mano derecha del Comandante Riha Dlagen. Se le presenta una gran oportunidad para ser una leyenda, a preparado a todos los hombres de Pasofirme para lo que pueda suceder. Casado y padre de dos hijos y dos hijas.
REED FLAGEN
Nombre : Reed Flagen.
Cargo : Capitán de Casascolgantes.
Datos : Tiene 23 años, pelo negro y ojos grises. Es de la total confianza de Jerry Blagen. Amigos de la infancia iria a donde fuera falta por su Señor. Enamorado de él, guarda en secreto su homosexualidad. Gran amante del arte, en su casa tiene una gran cantidad de obras de gran valor provenientes de toda Tierra Noble. No está casado.
MAC GLAGEN
Nombre : Mac Glagen.
Cargo : Infante del Rey.
Datos : Tiene 47 años, pelo azul claro y ojos grises. Durante años ha sido Infante del Rey, la persona que se ocupaba el lugar del Rey cuando se encuentra indispuesto. Tras su repentina muerte, está furioso y le ha dejado claro a su hijo que estará a su lado para lo que haga falta. Nunca se ha llevado bien con Gina Blagen con la que discutia a menudo. Casado y padre de cuatro hijos y tres hijas.
SASHA VLAGEN
Nombre : Sasha Vlagen.
Cargo : Doncella de la Reina.
Datos : Tiene 16 años, pelo castaño y ojos grises. Desde que tenia nueve años pasó a formar parte de la Corte de la Reina. Todos los hijos del Rey han estado enamorados de ella incluso algunos todavia lo están. La Reina le ha prometido que le buscara un buen marido aunque los hijos del Rey ya están todos casados, ella es amante de alguno de ellos.
NOCTURNO
Nombre : Nocturno.
Cargo : Asesino y Preso de Fuerte del Rey.
Datos : No se sabe nada de este personaje misterioso, Jerry Blagen le libera a cambio de investigar la muerte de su padre. Tras la liberación le devuelve su lobo, su espada " Quita Vidas ". Sólo su liberador sabe quien es y porque estaba en la cárcel. Un asesino que es un maestro del sigilo. Según Jerry controla el arte de la lucha, venenos y espionaje. Ya ha comenzado su investigación.
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