viernes, 3 de febrero de 2012

CAPITULO 5. JEF AVERSON.

Jef Averson iba montado en su caballo blanco, un percherón para poder subir las cimas de las montañas, llevaba con él desde los trece años. Ya habia terminado la reunión que habia mantenido con los cargos más altos del Ejército de Cimablanca. La reunión habia sido un exito, tanto como el Comandante y los altos oficiales estaban de acuerdo en su idea. Solo faltaba madurar la idea y ponerla en práctica. Habia sido más sencillo de lo esperado, habia corrido un riesgo alto al exponer su idea en público, sino hubieran estado de acuerdo lo hubieran condenado por alta traición. Al principio los oficiales e negaron pero al oir hablar a su Comandante cambiaron de opinión.

Jefe se despidio del Comandante, le hizó una invitación para cenar en la mejor posada de toda Cimablanca " El Toro Rojo ". Hacían allí un buen asado de toro con guarnición, pero el Comandante declino su invitación ya que queria cenar con su familia. - " ¿ Deberia hacer yo lo mismo " ? - Hacia tiempo que tenia descuidada a su mujer, no dormia con ella desde 8 meses atras, pero hoy estaba feliz, pensaba en estar con ella esa noche y hacerle el amor como lo hacian antes. Que feliz era cuando se casó pero con el tiempo se fue desprecupando de ella.

Su caballo deambulaba lentamente por las calles de Cimablanca cuando de repente vió corriendo a caballo varios nobles por sus estandartes familiares iban los mas importantes, los Greens, los Telanion, los Fysse, asi hasta un total de nueve estandartes conto. Tiro de las riendas para que su caballo apresurara el paso y llego a la altura de un soldado de los Creiks.

- Soldado, ¿ donde van tan rápido los Nobles ?

- A ti que te importa

- ¿ No me vas a contestar ?

- Vete a la mierda - le contestó el soldado.

Se acerco al caballo del soldado y con su guantelete derecho le dió una puñetazo que le hizo saltar del caballo, por el aire el soldado escupió varios dientes. Al caer al suelo cayo sobre su hombro y el soldado se lo fracturo. Jef se bajo de su caballo y le puso su bota en la garganta asfixiandole.

- ¿ Sabes quien soy ?

- No joder, no se quien eres.

- Soy Jef Averson, campeón de Cimablanca.

- Perdón mi Señor, no le reconoci.... yo lo siento.... - le contestó el soldado, casi ahogandose.

Jef soltó una carcajada - Ahora dime saco de mierda, ¿ dónde van los Nobles ? - le volvió a preguntar Jef.

- Su padre mi Señor, los ha hecho llamar....

- ¿ Para qué ?

- No lo se mi Señor, yo solo soy un simple soldado.

- Te equivocas, eres un montón de mierda... ja ja ja.

Jef le quitó la bota de la garganta y le dejo que se incorporara, tanto como el soldado y él se dirigieron a sus caballos. Al montar Jef le dijo - La próxima vez que te vea, me tendrás que chupar la polla o te atravesare esta vez tu garganta con mi espada... ja ja ja.

- Si...si... mi Señor.

Salió al trote con su percherón, se dirigia al castillo de su padre, al Castillo de Cimablanca, el castillo que siempre habia soñado. Un castillo de siete torres de marmol blanco como las cimas de las montañas, con un estanque que habia mandado a construir su padre en el centro del patio. Eso era un castillo no la mierda que mandó a construir su padre para él cuando se casó.

Mientras avazaba iba haciendose preguntas - " ¿ Por qué no me mandó a llamar mi padre ? ", ¿ tan poco en serio me toma ? Maldito viejo, menos mal que ya te queda poco para que gobiernes Cimablanca " .

Cuando llego ante el portón de las murallas del castillo habia más guardas de la puerta, uno se le acercó.

- Mi Señor, no esperabamos su presencia.

- ¿ Sabes si están mis hermanos ?

- Están todos menos Pol, mi Señor.

- Abridme las puertas, guardias.

- Claro mi Señor - se dió la vuelta y les dijó a sus compañeros - ABRID A SER JEF AVERSON, mi Señor puede pasar.

Fue hasta el establo, descabalgo y le dio las riendas a un mozo para que lo guardara. Fue directo a la sala del Consejo los guardias al verlo se apartaban, abriendole paso de su camino. Le encantaba esa sensación de miedo que infundia a los guardias de su padre. Entró en la sala y cuando iba a interrumpir, se quedo parado al oir las palabras de su padre.

- Ha llegado el dia que todos habiamos temido, ha llegado la hora Blagen........

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