Sacha Tallhart estaba irritado, otra vez más habia discutido con su hijo mayor, Rom Tallhart, llevaba ya unos tres años sin parar de discutir con su hijo. Siempre que le pedia audiencia, era para lo mismo que abdicase como Señor de Pantano Terror. Está vez habia sido más fuerte de lo habitual, gritos que se oian por todos el castillo, insultos, incluso amenazas.
Llamó a uno de los sirvientes para que le sirviese una jarra de cerveza. Mientras se la servian mandó llamar a Rory Ballhart, su comandante, el hombre en quien más confiaba. No tardó más de diez minutos en presentarse.
- Mi Señor, se presenta el Comandante Rory Ballhart.
- Otra vez ha ocurrido Ser Rory.
- ¿ Rom ? mi Señor - preguntó el comandante.
- Si, está vez me ha amenazado.
- Eso es traición, mi Señor, debemos apresarlo y ponerlo en una celda.
- No ha sido tan tonto, Ser Rory, lo ha hecho indirectamente. Me ha dicho que estoy viejo y que algo me podria pasar.
- Maldito cabrón, lo siento mi Señor, no queria ....
- No pasa nada Ser Rory - interrumpio Sacha Tallhart, - mi hijo hace tiempo que se ha desviado del camino en el que le eduque.
- Debemos hacer algo, mi Señor, Rom es peligroso, sus hombres también.
- ¿ Qué podemos hacer, Ser Rory ? - preguntó Sacha.
A Rory se le iluminó la cara, se le habia ocurrido una idea, el Señor de Pantano Terror lo notó y le preguntó.
- Ser Rory, supongo que tienes alguna idea.
- Si mi Señor, es algo bueno hay alguien en quien podemos confiar, es uno de mis mejores espias, silencioso y oscuro.
- ¿ Quién es, Ser Rory ?
- Jank Mallhart, mi Señor.
A Sacha le vinó a la mente la cara del audaz Jank Mallhart, era un hombre jovén, intrepido, sin miedos. El hombre más leal a su comandante. Las historias que se contaban de él eran miles. Se decia que habia matado a réptiles gigantes, fue quien sacó a la luz la conspiración de Terrick Dallhart, uno de los Nobles más importantes de la comarca. Le pareció una buena lección.
- Hazlé llamar - ordenó Sacha.
- A sus ordenes, mi Señor.
Mientras Rory abandonaba la camara privada del Señor, Sacha pensó en que ojala su hijo le diese un motivo para poder encerrarlo. No lo mataria, era su sangre, pero a lo mejor un tiempo encerrado le hacia cambiar el carácter. Habia pasado casi una hora cuando llegó el Maestre Pul, gritando más que un grito era un aullido, buscando a su Señor.
- LORD SACHA, LORD SACHA.
- Maestre Pul, ¿ qué ocurre ? ¿ por qué chilla asi ?
- ¡ Una desgracia ha caido en Tierra Noble !
- ¿ A qué se refiere, Maestre Pul ?
- A llegado una carta y ..... lealo usted mejor, mi Señor.
Pul le ofreció la carta a Sacha, este la leyo cuando terminó se oyó la puerta, ambos miraron quien era. Resulto ser el Comandante Rory Tallhart y el Capitán de los Exploradores, Jank Mallhart. De repente a Sacha Tallhart le vinó a la mente una idea, sonriendo le dijo a su comandante.
- No va hacer falta vigilar al indeseable de mi hijo, ya se que hacer con él ......
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